"Le tiraron con todo el código" a violento delincuente minuano

Cárcel para el terror de la tercera edad

Todo el peso de la ley cayó sobre Jorge Alejandro Pelúa y sus compinches, quienes en la madrugada del pasado martes, tal como lo informó en exclusiva LA REPUBLICA, habían irrumpido en una vivienda del paraje La Plata, a 11 kilómetros de Minas, golpeando brutalmente al matrimonio de sexagenarios allí residentes, Luis «Coco» Vaccarezza y María Isabel «Maruja» Correa Martínez.

El matrimonio había sido despertado a palazos por los intrusos hasta que Vaccarezza pudo extraer de la mesa de luz un revólver calibre 38 y herir a uno de los delincuentes, poniéndolos en fuga. En un rápido operativo dispuesto por la Policía, al tomar conocimiento del hecho fueron capturados los delincuentes y puestos a disposición de la Justicia.

Pelúa fue remitido por «la presunta comisión de un delito de rapiña en el grado de tentativa y dos delitos de lesiones personales intencionales en reiteración real; un delito de hurto especialmente agravado por la penetración domiciliaria y pluriparticipación, un delito de copamiento especialmente agravado por la penetración domiciliaria y pluriparticipación y un delito de lesiones personales en reiteración real».

También se le imputó «un delito de rapiña especialmente agravado por la penetración domiciliaria, pluriparticipación y uso de arma, un delito de lesiones graves intencionales especialmente agravado por el uso de arma en reiteración real, todos en calidad de autor».

Una fuente policial aseguró a este corresponsal: «en mi carrera policial de más de 20 años nunca había visto que se le tipificaran tantos cargos a un delincuente; le tiraron con todo el código penal.»

Por su parte, SNVB fue enviado a la cárcel por «la presunta comisión de un delito de rapiña especialmente agravado por la penetración domiciliaria y la pluriparticipación en calidad de autor; y un delito de hurto especialmente agravado por la penetración domiciliaria y la pluriparticipación en calidad de cómplice, ambos en reiteración real».

El restante integrante del trío, identificado como JII, fue imputado por la «presunta comisión de un delito de rapiña especialmente agravado por la penetración domiciliaria, pluriparticipación y uso de arma de fuego; un delito de lesiones graves intencionales especialmente agravado por el uso de arma, ambos en reiteración real y en calidad de autor».

Finalmente ADAM también terminó en la cárcel por haber participado de otros delitos anteriores que habían sido cometidos por el trío.

En su caso fue procesado por «la presunta comisión de un delito de copamiento especialmente agravado por la penetración domiciliaria y la pluriparticipación; y un delito de lesiones personales intencionales, ambos en reiteración real y en calidad de autor».

No obstante la desarticulación de esta banda y la remisión a prisión de sus integrantes, «las indagatorias continúan por parte de la Policía a fin de establecer el esclarecimiento de rapiñas y copamientos anteriores perpetrados por el grupo». *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje