
Los autores del homicidio, según la primera información, fueron tres individuos que se caracterizaron por estar muy bien vestidos y que utilizaban poderosas pistolas de calibre 9 milÃmetros.
El atentado se produjo poco antes de las seis, cuando el comerciante Giovanni PÃo Penna, italiano, de 49 años, llegó con su señora en su auto matrÃcula 958-320.
Algunos testimonios que la PolicÃa recabó estarÃan indicando que el matrimonio normalmente tenÃa custodia personal, pero en la pasada jornada no contaba con la misma, hecho que seguramente fue tomado en cuenta por los delincuentes. Aparentemente, el objetivo de los tres individuos era sustraerle al negociante de la discoteca todo el dinero recaudado en la noche, lo que no pudieron concretar.
El hombre tenÃa en su poder ocho mil pesos que fueron encontrados por la PolicÃa. Dentro de la casa estaban durmiendo la madre del italiano ultimado y sus tres hijos. Efectivos de la Seccional 11ª, de la Brigada de Asaltos y de la División Homicidios, conjuntamente con especialistas de PolicÃa Técnica, se encuentran investigando el sangriento asalto en busca de pistas que permitan a corto plazo orientar las actuaciones.
La información recabada por LA REPUBLICA de fuentes policiales señala que promediaban las 5 y 30 de ayer cuando Giovanni PÃo Penna, dueño de la discoteca “Espejismo”, ubicada en la calle Jackson 872 entre Luis Piera y Lauro Muller, cerró el establecimiento y junto a su esposa ascendió a un moderno auto Nissan Sentra de chapa 958.320
Sin llevar la custodia personal que habitualmente acompañaba al matrimonio, el hombre puso en marcha su rodado llevando consigo los ocho mil pesos recaudados.
Unos veinte minutos más tarde, el matrimonio arribó a su hogar, ubicado sobre avenida Italia 3878, entre Sevilla y Alto Perú, ingresando al jardÃn por el camino que conduce a la cochera ubicada al fondo.
A la altura de la casa el italiano paró el auto para que su esposa descendiera a los efectos de ingresar a la casa, continuando él hacia el fondo para guardar el coche.
En tales circunstancias el empresario observó a través del espejo retrovisor que dos hombres retenÃan en el porche a su esposa amenazándola con armas de fuego. Un tercer individuo permanecÃa atento a la situación.
Sin titubear un instante, PÃo Penna puso reversa y marchó hacia atrás en forma rápida con la intención de atropellar a alguno de los desconocidos para asà poder ayudar a su señora.
Su acción fue advertida por los delincuentes quienes eludieron el rodado y al mismo tiempo liberaron a la mujer para enfrentar la nueva situación. Los desconocidos accionaron sus armas contra el comerciante italiano, realizando numerosos impactos en la carrocerÃa del coche. El atentado fue de tal magnitud –se contabilizaron diez disparos en base al hallazgo de los casquillos de armas de nueve milÃmetros– que varios de los proyectiles hicieron blanco en el cuerpo del comerciante y causaron daños en el coche. Acto seguido huyeron sin haberse apropiado de dinero o valor alguno.
Tras la fuga de los atacantes, que no lograron llevarse el dinero de la vÃctima, el damnificado recibió rápida atención médica, pero las heridas recibidas, principalmente una que le interesó el tórax, motivaron su fallecimiento momentos después.
Las autoridades policiales que asumieron las actuaciones tomaron el caso como un asalto con fines de hurto, aunque no se descartan otras motivaciones por el momento desconocidas.
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