Se necesita mucha complicidad para que un crimen sea perfecto

Pintos Funes le dijo a un amigo: "Yo sé quién asesinó a Andrés"

Se trata de un caso sin precedentes, donde jamás se pudo avanzar en la investigación, debido a que la propia Policía de Colonia se encargó de arruinar la escena del crimen, eliminando cualquier posible indicio que pudo haber sido levantado por la Policía Técnica.

Pintos Funes dejó su cargo y vino otro jefe que tampoco pudo aclarar el crimen. Luego fue nombrado el inspector Ricardo Bernal, actual jefe de Policía de Colonia y el misterio continúa, pese a que los sucesivos ministros del Interior, Hierro López y Guillermo Stirling, prometieron hacer todo lo posible para aclararlo.

La abuela de Andrés, le decía a Pintos Funes: «Yo sé que usted sabe todo, se lo pido por Dios y por su madre, por sus hijos y por sus nietos, por favor, ¡diga todo lo que sabe!».

«Yo sé que hay personas poderosas detrás de este horrendo crimen, que no sólo mataron a Andrés, sino que destrozaron a toda una familia. Todos los días de mi vida le pido a Dios que se sepa la verdad, para irme de este mundo en paz. ¿Qué fue lo que vio mi nieto, para que se marcara su vida joven?».

«Le pido por favor que hable ya. Yo soy una abuela que ya no puede soportar más este sufrimiento».

«Hoy debo decir que tras mandarle esta carta a Pintos Funes, por intermedio de un amigo, éste me contestó que Pintos Funes le había dicho que desde el primer día él supo quién fue el policía que mató a Andrés».

«Pasó el tiempo y este amigo me dijo que lo invitaron junto con su esposa a comer un asado en la cárcel de Libertad y que allí estaría el hermano de Pintos Funes, que es un buen guitarrista y también estaría él.

«Le pedí por favor a mi amigo que le dijera a Hugo Pintos Funes que yo quería hablar con él, como abuela y como madre, donde él me diga.

«Me mandó decir que fue un caso muy complicado y que nunca se aclararía…»

Lo que dice el padre

Walter Trigo y su esposa, padres de Andrés, cada vez que se cumple fecha del asesinato, encabezan una marcha hasta el frente del Juzgado de Colonia, donde leen una proclama, señalando sospechosos y dando elementos. Pero la investigación no avanza.

El dato fundamental aportado por Walter es que el día del crimen, a las 8 de la mañana se recibió una llamada telefónica en la Jefatura de Policía indicando que había una persona muerta o herida en una camioneta, pero no acudió nadie.

La Policía de Colonia llegó cuatro horas después de recibida esa llamada y nunca se abrió sobre este hecho una investigación sumarial de parte del Ministerio del Interior.

Se conoció una grabación en la cual se comprueba que la ex novia de Andrés ofreció dinero para que le quitaran la vida. Pero ella no tenía dinero, lo cual quiere decir que era una intermediaria.

Asimismo, reveló Walter Trigo el nombre del policía que le mostraba a otro funcionario los dólares que recibió por el asesinato. Quien mostraba el dinero había sido amante de la ex novia de Andrés y ese mismo policía, según Walter Trigo, ese día llegó tarde a la guardia que debía cumplir en Jefatura a la misma hora del asesinato.

Más adelante se supo que el comisario Romero que mandaron de Montevideo, grabó una conversación entre dos delincuentes y Mario Hernández, el ex policía dueño del «pub» «Bucaneros», ofreciendo dinero para matar al joven Andrés Trigo. Este Hernández huyó a Buenos Aires, donde fue detenido. Ultimamente se pidió su extradición, pero la misma no puede prosperar porque debe estar debidamente documentada.

Todos estos hechos fueron investigados debidamente por los comisarios Romero y Trezza, enviados especialmente desde Montevideo por orden del ministro del Interior, escribano Guillermo Stirling. Los imputados fueron llevados ante el juez y quedaron en libertad al no poder comprobarse las acusaciones. Siempre se volvía a «fojas cero» cuando había que presentar las pruebas que necesitaba el juez Gerardo Siri.

Este crimen, a casi cuatro años, sigue impune. Pero es bueno recordar que por aquella misma fecha -agosto de 1998- también fue asesinado el mafioso narcotraficante archiconocido en Colonia, «Lillo» Martínez.

El asesinato de Martínez, sobre quien Pintos Funes dijo que «todos en Colonia sabían que lo iban a matar», ¿era acaso un eslabón importante en el crimen de Andrés Trigo? En Colonia, todos saben algo del crimen del joven Andrés, pero nadie aporta una sola prueba. Cuando Pintos Funes dijo que «jamás se aclararía», sabía lo que estaba diciendo. *

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