Saqueos al Crédito digitados desde el más alto nivel
El caso se viene manejando en la más absoluta reserva. Reflejo de esto es que la Jefatura de Policía de Montevideo no ha emitido comunicación oficial, a pesar de que se trata de un hecho consumado.
Diariamente se brinda el parte sobre los distintos robos y acontecimientos en los que interviene la Policía, pero desde el pasado martes sobre este tema no se ha notificado.
El martes a la noche se supo que varias cajas de seguridad del Banco de Crédito, sucursal Unión, habían sido saqueadas. LA REPUBLICA comenzó a investigar el caso y lo informó el jueves en carácter de exclusiva, en cuanto a los detalles que rodearon el tema.
El viernes al mediodía la noticia sobre otras dos sucursales de esta misma entidad que habían sido arrasadas, trascendió de manera extraoficial.
Una vez más, y a 48 horas, LA REPUBLICA informa en exclusiva qué es lo que pasó en las tres sucursales de este banco, en el que el Estado participa a través de la Corporación Nacional para el Desarrollo.
Investigación delictiva
Resulta difícil explicar para los investigadores el hecho de que tres sucursales distintas de un mismo banco puedan ser blanco de una misma y «difícil» modalidad delictiva, que no registra antecedentes en el país.
Fuentes bancarias dijeron que los delincuentes nunca se han concentrado en esta actividad porque el contenido de las cajas es un misterio que sólo su dueño conoce.
Parece que en este caso la información sobre el contenido de los «coffres-forts» estaba en conocimiento de más personas. La banda –integrada por brazos ejecutivos e intelectuales– sabía casi con absoluta precisión qué era lo que buscaba.
El botín, aunque por ahora imposible de calcular, asciende a varios millones de dólares, pudiéndose convertir en el robo más grande de la historia delictiva uruguaya.
Es que en las cajas de seguridad, si bien había valiosas alhajas y efectivo (se habla incluso de hasta lingotes de oro), lo que ya se constituye en un golpe de carácter fabuloso, el principal objetivo fueron documentos para ser cobrados en la Bolsa de Valores.
«Zona libre»
La información recabada por este medio desde el pasado martes indica que los golpes se sucedieron de manera casi simultánea.
Si bien no se ha podido establecer cuándo fueron, se trabaja sobre la línea de que se concretaron cercanos en el tiempo.
Uno de los puntos más complejos que tiene la Policía para resolver (no el único) es determinar no sólo cuándo sucedió, sino a qué hora.
No se considera un detalle menor. Si pasó en horas de la madrugada, hay que averiguar cómo hizo el o los ladrones para entrar a los bancos sin violentar ningún acceso.
Si fue durante el horario en que las sucursales estaban abiertas, no se explica cómo la seguridad no pudo intuir, sospechar o dudar de que algo estaba pasando. Para eso se los contrata, dijeron las fuentes.
Dentro de estas dos hipótesis la que cobra más fuerza es la segunda, según se explicó.
En las diversas fuentes consultadas por LA REPUBLICA se pudo saber que se investiga la apertura de distintas cuentas en estos bancos en el mes de febrero pasado, a nombre de diferentes personas.
De esta manera, simulando ser clientes, el o los autores materiales del hecho tuvieron la oportunidad de estudiar cómo funcionaba internamente el servicio. Ya con lo cálculos hechos, se habría dado la orden de una suerte de «zona libre» para poder consumar el golpe.
Qué se llevaron
En el Banco de Crédito sucursal Unión (8 de Octubre y Lindoro Forteza) finalmente se estableció que habían sido violentadas 12 cajas de seguridad, en la sucursal Malvín (Amazonas y Orinoco) fueron tres y en Pocitos (Ellauri y 21 de setiembre) cinco.
La escasa cantidad de cofres robados (teniendo en cuenta las decenas existentes en las tres sucursales), es tomada como otro fuerte indicio de que los cacos sabían lo que hacían.
En total son 20 las cajas de seguridad saqueadas, todas fueron abiertas mediante violencia. En ningún caso fueron usadas llaves apropiadas. «Fue a los golpes» dijo una de las fuentes.
Sin embargo las cajas, una vez concretado los hechos, fueron «cerradas» disimuladamente por el o los saqueadores, dando la impresión a simple vista de que nada había pasado.
Esto es lo que pone en duda la fecha en la que se cometieron los hurtos, ya que a los recintos donde están los cofres no se accede diariamente, y un cliente que lo haya hecho, por ejemplo hace 15 días, pudo no haber notado las violaciones.
El martes pasado un cliente de la sucursal Unión fue a abrir su caja y se dio cuenta de que otro ya lo había hecho por él. Ahí comenzó la Policía a trabajar.
Si bien aún todos los damnificados no han denunciado lo robado, hasta el momento se puede estimar que «el golpe del milenio» es, precisamente, millonario. Uno de los afectados fue despojado de las obligaciones negociables emitidas por Baluma SA (Conrad) y que él había adquirido.
También hay obligaciones de otras empresas. Las obligaciones negociables dan intereses según hayan sido emitidas (los cuales podrán ser cobrados por el actual «dueño» ya que son al portador) y cuando vencen se paga el total del documento, que en la mayoría de los casos supera los 100 mil dólares.
«Son como cheques al portador», precisaron los informantes.
Con respecto a Baluma (que emitió dos series una de 30 millones y otra de 50 millones), las obligaciones robadas ya estarían circulando en el circuito financiero. No se sabe cuántas han sido las obligaciones hurtadas.
Que no las paguen
Fuentes directas de la investigación, a cargo del Departamento de Hurtos y Rapiñas, dijeron que el juez que lleva el espinoso caso penal de 5º Turno, Jorge Imaz, pediría al banco que paga los intereses (Banco de Montevideo) que no haga efectivo los mismos.
Por su parte, fuentes del sector bancario dijeron que desde el pasado miércoles se sabe que estas obligaciones «circulan» en el ámbito financiero, pese a lo cual nada ha sido denunciado, como tampoco lo ha hecho el banco que debe pagar los intereses.
Algo similar ocurre con las demás obligaciones, aunque el ministro del Interior dijo que ya habrían salido para Argentina para ser comercializadas en aquel país.
Incluso mencionó que los autores de los robos serían de aquella nacionalidad.
Pero otros de los grandes valores que esta banda altamente profesionalizada obtuvo en la «jugada» son Bonos del Tesoro emitidos por el Estado.
Estos son como obligaciones pero emitidas por el Estado, cuyos montos se asemejan a las privadas.
Las fuentes manifestaron que este robo podría convertirse en el más espectacular de la historia delictiva uruguaya una vez que se cuantifique (si se logra hacerlo), pero se da por descontado que se trata de una cifra varias veces millonaria.
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