Otro periodista fue asesinado en Colombia
BOGOTA, AFP
Varela, de 52 años, director de la emisora local Meridiano 70, fue asesinado ayer presuntamente por un frente de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en una vía de una zona rural del departamento petrolero de Arauca (este), fronterizo con Venezuela, según la Policía.
La emboscada
El periodista fue interceptado por un grupo de al menos 10 paramilitares cuando regresaba de dictar una clase en la Universidad de Arauca, según las últimas investigaciones.
La Policía departamental informó que Varela viajaba en su vehículo cuando fue interceptado a 5 km de Arauca –capital departamental–, fue obligado a abordar otro automóvil, y apareció muerto en otro tramo de la carretera.
Varela, también abogado, era conocido en Arauca como un defensor de los derechos humanos y muy popular por un polémico programa que conducía en la emisora de esa ciudad, desde donde fustigaba, con agudos comentarios, a diferentes político de la región, así como a los grupos armados ilegales.
El caso de Varela, quien por sus posturas estaba amenazado por rebeldes y por paramilitares –enemigos acérrimos entre sí–, es el más reciente episodio de una secuencia de ataques a periodistas en este país que padece un conflicto armado desde hace casi 40 años.
La complejidad del conflicto, protagonizado por la guerrilla, los grupos paramilitares y la violencia generada por el narcotráfico y la delincuencia, dificultan establecer el origen de los atentados contra los periodistas o de las amenazas que éstos reciben.
Profesión de alto riesgo
De acuerdo con un informe del Observatorio de La Sabana, publicado en febrero pasado, de 159 periodistas que cubren el conflicto armado en 30 ciudades del país, el 30% considera que las AUC es el grupo que intimida más a los comunicadores en el ejercicio de su profesión en Colombia.
Luego sigue la guerrilla con el 25%; los grupos económicos, 11%; el Gobierno, 10%; los anunciantes, 9%; los dueños de los medios de comunicación con el 9% y el narcotráfico, 6%.
Organizaciones internacionales de derechos humanos y de prensa consideran a Colombia como uno de los países más peligrosos para ejercer la profesión del periodismo.
El pasado 15 de mayo fue asesinado el periodista Víctor Acosta, quien no se encontraba vinculado laboralmente a ningún medio de comunicación y se desempeñó hasta 2000 como jefe de prensa de la Alcaldía del Municipio de Yumbo, departamento de Valle (oeste).
En enero fueron asesinados el fotógrafo Marco Ayala en Cali (oeste) y el periodista Orlando Sierra, subdirector del diario regional La Patria, en Manizales.
Un camarógrafo y un conductor de RCN murieron el pasado 11 de abril bajo el fuego cruzado de combates entre el ejército y la guerrilla, que acababa de secuestrar a doce diputados.
Según un reciente pronunciamiento de la organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF), «los periodistas colombianos se han convertido en un blanco privilegiado en la guerra a muerte que libran los paramilitares (10.000 efectivos) contra las FARC y el ELN».
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) son los principales grupos rebeldes del país con unos 17.000 y 4.000 efectivos, respectivamente. *
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