Proponen que sea un acto de repudio a la violencia irracional

Convocan al sepelio de lituanas ultimadas

La Asociación sostiene que la exhortación no se inscribe únicamente en una actitud de rechazo a este caso concreto, sino que pretende «no dejar en el olvido la violencia alentada indirectamente por la desocupación laboral, que carcome la convivencia social». La convocatoria es para hoy a la hora 11 y 30 en la empresa Martinelli, ubicada en Canelones y Javier Barrios Amorín, y de donde partirá el posterior cortejo fúnebre hacia el Cementerio del Cerro.

Un comunicado de la Asociación, titulado «En homenaje a Valentina y Olga Maslenikov», señala textualmente: «Estas dos distinguidas universitarias, que fueron miembros fundadores de la Asociación Amigos del Museo Blanes  una presidenta, la otra tesorera– han sido cruel y vilmente asesinadas».

«En otros ámbitos de la sociedad uruguaya ganaron también respeto, estima y reconocimiento; ya fuere por la donación de un consultorio para la Policlínica del Cerro, ya fuere por su generosidad notoria o por su relacionamiento particularmente afable. No eran tampoco personas de alcurnia ni fortuna, sino de trabajo y dedicación a la sociedad».

«Esta Asociación, que es apolítica por definición y también por estatutos de su personería jurídica, exhorta a sus socios y a quienes las conocieron a acompañar su sepelio el sábado 29 de junio a las 11 y 30 horas, en el Cementerio del Cerro, partiendo desde Martinelli, como demostración de afecto y como acto cívico de repudio a las acciones bárbaras.

Sigue el misterio

Por otra parte, consultas realizadas a la Seccional 7ª y al comando de la División Homicidios que comparten responsabilidad en el esclarecimiento del espantoso doble asesinato de las hermanas lituanas, indican que el misterio continúa como en el primer momento.

Habían sido halladas el martes pasado vilmente asesinadas por delincuentes que coparon su domicilio, ubicado en la venida Luis Alberto de Herrera 4664, frente al Jardín Botánico del Prado.

El estremecedor doble crimen salió a luz a las 15 horas del martes 25 de junio cuando la empleada doméstica se presentó para realizar sus tareas y desde el interior no le respondieron a su insistente llamado. Preocupada, la mujer se contactó con los vecinos linderos para saber si las habían visto salir, pero eso sería a pie, porque el auto se podía ver desde la calle estacionado en la cochera.

Los vecinos más cercanos dijeron que las hermanas salían solamente en el auto, porque una de ellas, Olga de 70 años, tenía problemas de salud. Fue entonces que el vecino lindero hizo pasar a la empleada para que las llamara por teléfono y el resultado fue el mismo: nadie respondía. Lo único que quedaba era llamar a la Policía. Así se hizo y acudieron efectivos de la Seccional 7ª quienes tuvieron que ingresar saltando un muro que da a los fondos desde la casa de un vecino.

El cuerpo de Olga, la menor, fue encontrada en la sala de la planta baja. Estaba maniatada, estrangulada y tenía una bolsa en la cabeza. Más tarde, otros policías encontraron a Valentina, de 77 años, asesinada de la misma forma. Su cuerpo, en posición fetal, estaba dentro de un armario. También había sido estrangulada, maniatada y tenía una bolsa en la cabeza.

Hipótesis

Luego se comprobaría que ambas habían sido golpeadas en forma salvaje, de lo que se deduce que las torturaron para que informaran sobre algún dinero que ellas pudieran tener en la casa. Llamó la atención a los investigadores la forma en que pudieron haber entrado los delincuentes, ya que la casa está custodiada internamente por cinco perros y el jardín se encuentra cubierto por una enorme reja con portón de hierro.

Detrás de la casa hay una valla que la separa del enorme fondo provisto de eucaliptos donde se encuentran los perros. Ellas no le habrían abierto el portón de hierro a ningún desconocido. Por tal motivo, la Policía estima como hipótesis de trabajo que las hermanas salieron en el auto a hacer los mandados el lunes antes del mediodía. El supermercado más cerca es el que se encuentra ubicado en la esquina de Luis Alberto de Herrera y Millán.

Las autoridades a cargo de las pesquisas entienden como muy probable que ellas fueron sorprendidas por dos individuos cuando salían del supermercado. Subieron con ellas al auto y bajo amenazas pudieron haberlas obligado a acudir a un cajero automático para retirar dinero y volver luego a la casa, ingresando por el frente, sin que los perros se enteraran.

Si robaron o no robaron, no se sabe con certeza todavía. La casa estaba toda revuelta y en desorden, por lo que queda comprobado que el móvil de los criminales era el robo.

Suponiendo la certeza de lo antedicho, la pregunta es ¿por qué las mataron? Ambas no podían oponer resistencia alguna y bastaba con maniatarlas. El doble crimen se podría entonces entender por la posibilidad de que las mujeres conocieran a sus asesinos, o tal vez estaban en un estado de locura total provocada por las drogas o el alcohol. *

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