El otro negocio: la falsificación

La estructura de la organización que está bajo la lupa de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) se extiende por todo el país y no se limita al contrabando. Los distintos procedimientos que se han venido cumpliendo demuestran que los responsables del grupo aumentan considerablemente sus ganancias falsificando marcas.

O sea que venden con la grifa de firmas reconocidas, aunque la calidad del producto sea de última. Las principales constataciones en este sentido se han dado a través de los pantalones de jean, como así también en perjuicio de Polo. En varios allanamientos e inspecciones se ha comprobado la existencia en el mercado de camisas falsficadas.

El año pasado, incluso, se desbarató una maniobra que era llevada a cabo en una fábrica de ropa con largos años de presencia, en donde se adulteraban las grifas y se colocaban a camisas provenientes de China.

Como organismo pericial, la Dirección Nacional de Policía Técnica tuvo parte en estas investigaciones, elaborando un preciso y fundamentado informe sobre este caso en particular. El mismo fue destacado por las autoridades de Inteligencia y sus conclusiones principales pueden apreciarse en el número dos de «La Lupa», revista oficial de Policía Técnica.

Parte del informe establece: «La figura del caballo y jinete al galope, ubicados en el pecho, lado izquierdo de las camisas, son parecidas a las originales, aunque con menor definición y con defectos atribuibles a falta de interpretación del diseño auténtico, por ejemplo ángulo de inclinación del taco de polo, y registrando además mayor altura que la original (tres milímetros de diferencia)».

Otras conclusiones son las siguientes: «las camisas originales presentan bordado de las etiquetas en hilo blanco-plateado que no reacciona al ser expuesto a la luz ultravioleta; a diferencia del hilo utilizado para bordar las etiquetas que no son auténticas, las cuales sí reaccionan a la luz ultravioleta»; «las prendas indubitadas están dobladas y sujetadas con alfileres de ‘cabeza blanca’, en cambio las camisas de procedencia dudosa están sujetadas con alfileres comunes».

Este peritaje permitió dar valor científico a lo que a ojos vista era un hecho, como ser que camisas que valen unos 80 dólares se vendieran a menos de 30. El perjuicio para la firma era total, al igual que para el comprador, que pensando que estaba ante una oportunidad gastaba varios dólares por una tela china de baja calidad a la cual se le fraguaba la marca.

Este tipo de prendas se ha encontrado especialmente en Montevideo y Rivera, departamento este en el cual también se ha detectado la presencia de la organización. *

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