El presunto matador y dos amigas declaran ante el juez

Mató de un tiro a una menor, la descuartizó y la prendió fuego

El presunto matador, que está detenido, descuartizó el cuerpo de la víctima y luego le prendió fuego para finalmente guardar los restos en bolsas de nailon y enterrarlos al fondo de la casa. Previamente, le cortó los dedos de las manos y los guardó en una cajita de madera. El móvil del crimen todavía es un misterio.

De acuerdo a lo establecido por el comando de la Seccional 15ª, Verónica y dos amigas menores de edad se refugiaron el domingo pasado en esa vivienda, ocupada por Martín Grandal, de 26 años, poseedor de antecedentes penales por hurtos y receptación.

La casa era una verdadera pocilga convertida en refugio de delincuentes, mientras que las tres amigas se dedicaban a deambular por las calles de La Unión consumando latrocinios y ejerciendo la prostitución. Verónica, víctima del homicidio, se domiciliaba apenas a una cuadra del lugar y su padre aparentemente ignoraba cuáles eran sus ocupaciones.

Al no regresar el domingo de noche, al otro día su padre salió a buscarla y por referencias supo que estuvo en la casa de Martín Grandal. Lo entrevistó y le preguntó por su hija, pero el hombre le dijo que no la había visto. El lunes mismo, próximo a la medianoche, se produjo el asesinato de la chica, tarea que se prolongó durante la madrugada del martes. Quemaron sus restos, la descuartizaron y después la colocaron en bolsas para finalmente enterrarla.

Funcionarios de la Seccional 15ª tomaron conocimiento de los hechos recién el martes a las 22 y 30 tras ser alertados por la Mesa de Operaciones de que un vecino había comunicado sobre un probable homicidio en la calle Dionisio López, informando también que durante largo tiempo en el fondo de esa finca «habían estado quemando algo».

Cuando los agentes llegaron al lugar fueron informados por una persona que momentos antes el morador se había dado a la fuga, agregando que el prófugo había matado a una persona y que luego la había enterrado en el fondo.

Rápidamente se concretó un amplio operativo que culminó con la detención de Martín Grandal, de 26 años, principal ocupante de una finca. Igualmente fueron detenidas dos menores de 16 y 17 años.

En primera instancia, el individuo informó que Verónica había discutido con la chica de 16 años por un novio, indicando que la menor le había efectuado un disparo en la cabeza. Dijo que ante los hechos se asustaron y procedieron a quemar el cuerpo que luego enterraron en el fondo.

Por otra parte, una de las menores dijo que se encontraba en la finca durmiendo en el suelo junto a su amiga, cuando en un momento dado escuchó un disparo de arma de fuego. Se despertó y vio a la víctima herida en la cabeza, por lo que se asustó y salió corriendo de la casa junto con su otra compañera.

Al retornar al día siguiente le preguntó a Martín Grandal por el cuerpo de Verónica, a lo que el hombre le contestó que lo había quemado, notando una gran fogata en los fondos de la vivienda.

Ante la gravedad de los hechos consumados, se hizo presente el juez penal de 12º Turno, José Ferreira Stevenazzi, quien solicitó la presencia de los bomberos para excavar en el fondo de la casa en busca del cuerpo. Asimismo, se presentaron los peritos de la Policía Técnica a los efectos de analizar toda la escena del crimen en busca de indicios.

Las tareas se iniciaron en la mañana de ayer y sobre el mediodía las autoridades pudieron recuperar distintas partes del cadáver totalmente calcinado. El principal sospechoso de este terrible episodio es el hombre, pero la Policía estima que las dos chicas participaron de alguna forma.

Tras ser conducido a la comisaría, el causante admitió el asesinato de la chica y dijo que el arma homicida la había tirado en un terreno baldío. Llevado al lugar, los agentes pudieron recuperarla, tratándose de una pistola «Browning» de 9 milímetros, que estaba denunciada como robada.

El arma fue entregada a la Policía Técnica para que sea sometida a una pericia balística, lo cual determinará si se trata o no del arma homicida.

De todas maneras, el caso, aparentemente aclarado, se mantiene confuso en cuanto al móvil del asesinato y el hecho de que el cuerpo fuera descuartizado y quemado no permite la localización de otras huellas aunque se localice el orificio de bala en el cráneo.

Anoche, el presunto asesino y las dos chicas estaban declarando ante el magistrado Ferreira, estimándose en medios policiales que el juez deberá llevar a cabo la reconstrucción del hecho para determinar si las menores también son responsables. *

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