Prefectura evitó fuga de buque a fuerza de balas
El inusual episodio se comenzó a gestar a partir de la 1 y 40 de la madrugada de ayer cuando el Centro de Control Marítimo del Puerto detectó que el barco pesquero Marlin I se encontraba en movimiento. Según se explicó, la embarcación se encuentra varada en el puerto capitalino con prohibición de zarpar por orden del Juzgado de Trabajo de 3er. Turno.
A pesar de esto los responsables de la nave decidieron desacatar la orden y de manera subrepticia (con todas sus luces apagadas) intentaron fugar del país. La idea que tenían era realizar un buen tramo sin ser descubiertos para obtener una ventaja considerable que les permitiera salir de las aguas jurisdiccionales en caso de que se percataran de sus intenciones.
Pero los controles le frustraron la huida.
Desde un primer momento se percibieron las maniobras de desatraque, ante lo cual se le realizaron varias llamadas por radio para intimar a los responsables a que desistieran de la idea. Sin embargo no obtuvieron respuesta y el Marlin I siguió en su propósito y comenzó a dejar atrás la bahía.
A la 1 y 47 minutos las autoridades de la Armada Nacional hicieron zarpar a la embarcación de Prefectura 448 con la misión de interceptar al barco. Trece minutos después se conseguía este objetivo, aunque no del todo. En primera instancia el oficial de guardia volvió a intentar establecer contacto con los escapistas, quienes una vez más hicieron oídos sordos.
Los procedimientos establecidos para este tipo de situaciones no dejaron otra alternativa que tomar las armas y tal como está fijado fueron efectuados seis disparos hacia el buque, sobre el agua y próximo a la proa del barco. Lo que no se consiguió con las palabras se logró a los tiros, puesto que tras los disparos los encargados del barco establecieron contacto por radio.
En otras palabras, se entregaron y tuvieron que regresar al puerto, escoltados de cerca por el personal de Prefectura. Cumplidas las actuaciones se dio cuenta al Juzgado Penal de 20º Turno. El Marlin I es de bandera chilena, tiene 21 metros de eslora y tres de manga, y en estos momentos se encuentra atracado en la Dársena Fluvial del Puerto de Montevideo bajo custodia de la Prefectura del Puerto.
Su tripulación está compuesta por un chileno, dos rusos, dos peruanos y un español, radicando la prohibición de salir del país por denuncias sobre la situación laboral a bordo del mismo. Este intento supone una nueva complicación para los propietarios del Marlin, que ahora enfrentan, además de la laboral, una denuncia penal. *
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