Alerta por procedimientos falsos en nombre de la Brigada de Narcóticos
La captura de estos dos funcionarios que revistaban en la Seccional 6ª, pero que al momento de los hechos cumplían funciones en la 17ª, hizo resurgir el alerta por aquellas denuncias que habían llegado al Ministerio. El ministro interino del Interior, Daniel Borrelli, confirmó a LA REPUBLICA la existencia de esta situación, aunque aclaró que no han podido ser probadas.
Las mismas dan cuenta de que en la zona metropolitana, incluyendo zonas del departamento de Canelones como Las Piedras, se produjeron falsos procedimientos policiales en propiedades de vendedores de droga con el fin de, o bien extorsionarlos para no continuar con el procedimiento o para de alguna manera tener participación en el negocio.
Los autores de los operativos truchos se identificaban como efectivos de la Brigada de Narcóticos y, de acuerdo a las versiones existentes, eran consumados en horas de la madrugada, lo que les agregaba un ingrediente de ilegalidad aún mayor al no estar permitidos constitucionalmente. Los hechos comenzaron a circular en el ambiente policial y de allí llegaron al Ministerio.
Como respuesta inmediata se realizaron indagaciones que arrojaron que los responsables de esta maniobras no integraban los cuadros de la Brigada de Narcóticos. Por otro lado, dada la ilegalidad de las supuestas víctimas de estos atropellos, tampoco pudo comprobarse por esta vía la existencia de los episodios. Sin embargo se han tomado varias medidas al respecto, entre ellas la mencionada identificación especial para evitar confusiones.
Un caso
En este contexto se conoció ayer que personal de la Brigada de Narcóticos concluyó un procedimiento que se había iniciado a mediados de diciembre pasado. En aquel entonces en la zona de Carrasco los agentes antidrogas detuvieron a los ocupantes de un camión brasileño desde el cual se estaba trasegando 200 kilos de marihuana a otro vehículo.
En aquel entonces fueron detenidas y posteriormente procesadas varias personas, entre ellas uno de los líderes de la organización, que también tenía en sus filas a un comisario que se encontraba al frente del Centro de Reclusión Nº 1, conocido como Tacoma. En las indagaciones realizadas con los detenidos en diciembre surgieron datos sobre lo que había pasado tiempo atrás.
La información obtenida por LA REPUBLICA indica que los dos agentes hoy procesados (SMM de 38 años y MNCB de la misma edad) habían detenido a uno de los narcos en las inmediaciones del Palacio Legislativo con 300 gramos de cocaína, tras obtener datos sobres su actividad.
En principio simularon realizar un operativo y le informaron que estaba detenido. Lo cargaron en un móvil y lo trasladaron hacia su área de influencia, es decir la jurisdicción de la Seccional 17ª.
Ya en territorio seguro lo extorsionaron, se quedaron con los 300 gramos de cocaína y le pidieron cinco mil dólares, los que finalmente obtuvieron: entonces lo dejaron ir. Tras tomar conocimiento, los funcionarios comunicaron la situación a la Justicia.
Asuntos internos
A seis meses de aquel golpe al narcotráfico se concretó la detención de estos dos agentes, que habían sido sacados de la Seccional 17ª y destinados la Seccional 6ª.
Si bien negaron en todo momento su responsabilidad, cuando declararon ante la jueza Penal de 17º Turno resultaron procesados con prisión por el delito de concusión.
Al ser consultado sobre la remisión de estos policías, Borrelli destacó una vez más que «es la propia Policía la que investiga y descubre a sus colegas corruptos». Sin embargo dijo que «parece mentira que sigan apareciendo casos de este tipo, la capacidad de asombro no se llega a colmar».
Remarcó que hay una política clara desde la secretaría de Estado en el combate a la corrupción, la cual se traduce en el respaldo total hacia los comandos de las distintas dependencias y al personal en general. Mencionó sin embargo la necesidad futura de crear una suerte de oficina de «asuntos internos» como existe en la mayoría de las Policías del mundo.
Señaló el hecho de que los últimos casos de policías procesados son funcionarios con muchos años en la fuerza, cifrando sus esperanzas en las nuevas generaciones que están ingresando. *
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