Investigan explotación de menores en un boliche céntrico

Fue a un pub y descubrió a su sobrina en tanga y portaligas

El procedimiento que dio inicio a esta situación se remonta a más de una semana, aunque trascendió en la víspera cuando la Jefatura de Policía de Montevideo emitió un comunicado al respecto. Hubo varias personas detenidas en el marco de las actuaciones en primera instancia no tuvieron consecuencia penal.

De acuerdo a fuentes cercanas al caso, asumido por el Departamento de Orden Público de la Dirección de Investigaciones capitalina, el establecimiento bajo la lupa de la Justicia se encuentra en las inmediaciones de Guayabos y Constituyente. Allí funcionaba una suerte de pub que ofrece espectáculos.

Según surge de las declaraciones de los involucrados, en agosto del año pasado al propietario del local (FLDL de 32 años) inauguró el mismo a pesar de no contar con la habilitación policial correspondiente. Después de varios meses se le ocurrió que para atraer más público iba a ofrecer como espectáculo una suerte de Bikini Open, que en los hechos no era otra cosa que strip tease. Para tales efectos se contactó con un individuo que tenía un staff de chicas, las cuales alternadamente realizaban el espectáculo de sacarse sus ropas, menos los corpiños y las bombachas, a cambio de dinero.

 

Escándalo

Las fuentes dijeron a LA REPUBLICA que de no haber sido por un hecho circunstancial la situación no hubiera sido descubierta, ya que el lugar funcionaba sin los permisos correspondientes. Una mujer concurrió al lugar junto a conocidos y ocuparon una mesa. Entonces el presentador del lugar anunció el siguiente show.

La señora no pudo creer cuando vio salir al escenario a su sobrina de tan solo 13 años, y menos cuando observó que a ritmo de la música comenzó a bailar y a desprenderse de su vestimenta. A pesar del impacto, la tía de la adolescente actuó con cautela y se hizo lugar para comunicarse con el Departamento de Orden Público.

Los funcionarios realizaron un rápido operativo. Dada la cercanía de la Jefatura (base de la dependencia) con el establecimiento, en pocos minutos estuvieron allí, antes que el número de la menor culminase. Cuando ingresaron, la jovencita estaba en ropas íntimas y lucía portaligas. El lugar se convirtió en un escándalo que pudo ser controlado por los actuantes.

 

Resoluciones

Tras esta intervención relámpago se sucedieron las actuaciones complementarias. Los padres de la niña dijeron que no tenían conocimiento de lo que hacía su hija, ya que pensaban que cuando salía de noche iba al cine o a otros lados. El hombre que tenía el staff dijo que con la menor no tenía nada que ver y en la nómina que presentó la misma no figuraba.

El muchacho que repartía volantes en la puerta del lugar afirmó que no tiene nada que ver con las contrataciones, siendo sus tareas la de promocionar el lugar y brindar seguridad después de esto. El propietario del lugar dijo que no pagaba por estas presentaciones y que no sabía que la niña era menor; que se enteró por la Policía.

Las fuentes dijeron que a pesar de lo declarado por el empresario, la menor habría reconocido que recibía algo de dinero por su desnudo frente a extraños. La situación fue derivada a las justicias competentes, cuyas primeras resoluciones se mencionaron al principio. En las primeras pesquisas no surgieron elementos que indiquen que más menores hayan realizado estos strip tease. *

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