Tres huellas se encontraron con su propietario
En cada uno de los hurtos la Policía Técnica recogió huellas dactilares y las fue reservando. Y a medida que los hechos se sucedían las huellas se repetían. Los objetivos del ladrón, un muchacho de 17 años, habían sido fruterías y almacenes en la capital de Durazno, de los cuales obtuvo más problemas que beneficios.
Cuando los investigadores analizaron las marcas recabadas en tres de estos comercios, hicieron un chequeo con las últimas que tenían registradas y confirmaron que coincidían con las de un jovencito.
El dueño de las impresiones descubiertas en los comercios ya había sido detenido en enero pasado por parte de la Dirección de Investigaciones a raíz de una serie de hurtos en la ciudad. En aquel entonces el menor había sido internado en una dependencia del Instituto Nacional del Menor (Iname) tras quedar a disposición de la Justicia, igual camino que le tocó en esta nueva oportunidad.
La Jefatura de Policía de Durazno informó que en la sede de la repartición interviniente existen objetos que le fueron incautados al joven de las huellas, para que sus legítimos dueños pasen a buscarlos en el caso que puedan demostrar que les pertenecen. *
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