Familiares de la compañera de Borrás cuentan su historia

"Fantasma" del suicida mediático ronda por la ciudad de Minas

Elsa Ramírez de Sanguinetti tiene 63 años y Lucía (su hija) 32. Ambas recibieron a este corresponsal en la casa que ocupan en la capital de Lavalleja y compartieron los pormenores de este caso que mantuvo en vilo a cientos de miles de personas durante casi tres horas el pasado miércoles 6 de febrero.

Víctor Hugo Borrás, de 31 años, llegó al canal de noticias y pidió una cámara y un periodista; anunció que si no le proporcionaban lo que pedía se iba a matar. Cuando se prendió la cámara el hombre se llevó el caño de un revólver calibre 38 a la boca y hasta las 18.43 estuvo reclamando que su pareja volviera con él. A esa hora el arma se accionó pero no terminó con su vida; le quedó alojada una bala en el pómulo izquierdo. Antes que eso, Borrás le contó a la audiencia que le pegaba a su compañera y le pidió perdón.

Pero Gladys, tal como cuenta su madre, ya había tomada la decisión después de mucho pensarla y contaba con el apoyo incondicional de los suyos. Según expresaron, Borrás también había lanzado amenazas contra ellas en caso de que la relación se truncara. Al ser consultado al respecto, el jefe de Policía de Lavalleja, José Posse Sanmartín, dijo a LA REPUBLICA que la familia Sanguinetti «cuenta con la protección de la Policía de Lavalleja».

«Mi hija es una chica trabajadora y muy valiente. Es muy amorosa con la familia y con todos. Se llegó a esta situación porque este hombre durante muchos años fue violento y ella lo toleró. Desde hace dos años ella quería separarse y él la obligaba a volver. La amenazaba con un revólver». Así empezó la entrevista con la madre.

 

La historia

–¿Cómo era este hombre con Gladys?

–El no ayudaba a mi hija ni con el alquiler ni con nada. El mismo nos contaba que se iba a las carreras de caballos, se iba a un lugar que se llama La Rana a jugar a las cartas con sus amigos. El hacía más bien una vida de soltero. No estaba casi en la casa.

 

–¿Por qué piensa que llegó a la situación que todo el mundo vio por televisión?

–Al irse mi hija se sintió como desprotegido. El contaba con ese dinero que ella ganaba para pagar el alquiler y todo eso. Pienso que puede ser parte de lo que le llevó a hacer todo esto. Yo no sé lo que hay en su corazón, porque él dice que la ama, pero a la vez la amenaza de muerte.

 

–¿Usted también recibió amenazas?

–Sí, sí. A mí, mi hija me dijo: ‘mamá te tengo que proteger porque él me dice que la primera víctima vas a ser vos. El sabe que vos vas a sufrir mucho y yo también voy a sufrir porque tú me quieres mucho’. Siempre mi hija trató de protegerme, comprándome medicamentos, cuidándome la salud. Hace tres años que perdió al papá y ella nunca se pudo conformar, no ha podido superar eso.

 

–¿Cuántos años estuvieron relacionados sentimentalmente Gladys y Víctor?

–Mi hija estuvo diez años con él. No sé cuánto tiempo estuvieron en esta situación de intolerancia total. Yo me enteré de todo esto hace unos dos años. Ella lo ocultaba para que yo no sufriera. (Las lágrimas brotan de los ojos de la entrevistada.)

 

–¿Cómo se le pone fin a este tema teniendo en cuenta que este señor dentro de algunos días volverá a caminar por las calles y quién sabe qué se le ocurrirá hacer?

–Yo no sé cómo él va a resolver todo esto. Mi hija está lejos. Seguramente no la va a alcanzar. Esos son mis ruegos a Dios: que mi hija pueda de una vez por todas estar en paz. Yo estoy acá en Minas. No sé qué piensa hacer él, pero…, yo pienso que me va a proteger la Policía de nuestro país; confío plenamente. Pienso que alguien me va a proteger, me va a proteger Dios también.

 

El papel de Crónica

–¿Cree que este señor puede llegar a Minas para cumplir sus amenazas?

–No tengo la menor idea de lo que hará, no sé su pensamiento. No sé. El amenazó, yo no sé si lo hará o no.

Todos sabemos lo que hizo, no lo que hará. Tiempo atrás, hace algunas semanas, antes de todo este desenlace, nosotros hicimos una denuncia ante la Policía de Lavalleja por amenazas telefónicas realizadas por Víctor. (Este cronista comprobó la existencia de la denuncia ante la Seccional 1ª de Policía.)

Incluso quiero decir que Víctor estuvo hace algunas semanas en Minas antes de todo este tema. Recorrió todas las casas de las hermanas de mi hija.

Eso fue el pasado 31 de enero; recorrió todo en un taxi. Anduvo por todos lados. Donde él sabía que había familia, estuvo. Incluso preguntó a los vecinos si no me habían visto, ya que yo no estaba en Minas.

 

–¿Qué opinión le merece la actitud del canal argentino Crónica al transmitir en vivo y en directo una situación en la cual podía perder la vida un ser humano?

–Yo no sé por qué lo hicieron. Pienso que sólo pensaron en la publicidad, en ganar rating y nada más. Pero era realmente muy duro ver esa situación. A nosotros nos acongojó mucho porque realmente no le deseamos la muerte a nadie. Así que pienso y creo que Crónica se equivocó. A esa hora había muchos niños que estaban mirando eso que fue muy triste.

 

–¿Cree su hija puede rehacer su vida teniendo en cuenta que tal vez haya una persona persiguiéndola?

–Mi hija seguramente está muy lejos y él no podrá alcanzarla. Yo no sé nada de ella actualmente. Sólo deseo que pueda rehacer su vida en donde esté. Si hubiera visto la televisión pienso que hubiera ido, hubiera vuelto. Yo la conozco muy bien. Por eso resolvió irse y terminar con el calvario que estaba viviendo de una vez por todas. Ponerle fin. Ella no tiene hijos, para ella siempre están primero los demás y después ella.

Yo creo que Dios la va a proteger. Ruego a Dios que no la encuentre y pueda continuar en paz su vida. Que quede muy claro que éste fue con el único medio de comunicación que hemos hablado libremente y con usted, Tejera.

Estas son nuestras únicas declaraciones sobre el tema. Quiero que se respete a mi hija, que se nos respete a nosotros también y finalmente quiero decir que Gladys no le ha hecho mal a nadie.

 

La hermana

Este corresponsal también se entrevistó con Lucía Sanguinetti, hermana de Gladys, quien vive con su madre en Minas.

 

–¿Qué opinión le merece Crónica TV?

–Pienso que el canal argentino Crónica estuvo mal. Lo que Víctor hizo es muy mal ejemplo y que Crónica lo mostrara de esa forma es peor aún. Primero, mi hermana quedó ante toda la opinión pública como una mala persona. El llegó hasta ese punto porque ellos permitieron que pasara. Mi hermana tuvo que pasar una situación muy dura, no sé si alcanzó a ver algo de lo que salió en televisión. Personalmente pienso que Crónica no tuvo que pasar todo el tiempo lo que estuvo pasando. Pienso que esa no era la forma de mostrar que quería que volviera mi hermana.

Gracias a Dios mi hermana seguramente estaba muy, muy, lejos. Porque si hubiera estado cerca, conociendo su forma de ser, hubiera vuelto con él; es muy buena y de gran corazón. Podría haber sentido mucha pena y podría haber vuelto. Gracias a Dios que estaba muy lejos.

 

–¿Estaba enterada de las amenazas constantes a las que estaba sometida su hermana en Argentina?

–Sí, yo estaba enterada de todo. Las últimas veces que conversamos telefónicamente me dijo que ya había tomado la decisión de dejarlo y de huir a cualquier lado. Sin decirle nad
a a él: marcharse y terminar de una vez con todo. Ella le tenía mucho miedo.

Lo conocía y sabía cómo era. Si hubiera hablado antes con Víctor, él no hubiera permitido su partida. A mí me había dicho que vivía amenazada y que la primera víctima si se iba sería mamá. Me pidió y aconsejó que nosotros acá, en Minas, nos cuidáramos mucho porque él era muy peligroso. Me dijo que se llevaría a mamá por unos días para despedirse porque por mucho tiempo no nos veríamos ni sabríamos nada de ella. Me dijo que yo tratara de llevar a mis hijas para otro lado, que las sacara de casa por las dudas.

 

–¿Por qué nunca acudió en Argentina a lugares de protección contra la violencia a la mujer?

–Creo que porque tenía mucho miedo, estaba aterrada. Cuando hablaba con ella advertía –por su forma de hablar– que realmente tenía miedo. Se sentía realmente amenazada y no confió lo suficiente en estas entidades en Argentina, o simplemente no se animó.

 

«Me estoy portando bien»

–¿Cuándo acudieron a la Policía de Minas para denunciar las amenazas recibidas por su ex cuñado?

–Fue el mismo día que Víctor vino a Minas, el pasado 31 de enero. Apenas llegó a Minas fue por mi trabajo. Habló conmigo y me pidió por favor que le dijera dónde estaba Gladys.

Me dijo que no quería hacerle daño a nadie, pero que por favor le dijera dónde estaba mi hermana. Yo le dije: ‘No sé dónde está, Víctor. No te puedo decir porque no me quiso decir ni a mí. Si ella tomó esa decisión sabés que tenía los motivos para hacerlo’. Entonces él me contestó: ‘Justo ahora que me estaba portando bien’. Fue lo que él me dijo: ‘justo ahora, cómo me va a hacer esto’. El siguió todo el día en Minas, estuvo permanentemente en la vuelta. Vino muchas veces a casa preguntando por mi hermana y mi madre.

Incluso vino a preguntarle a todos los vecinos de la zona dónde estaba mamá, si la habían visto. Ante todo esto, yo radiqué la denuncia ante nuestra Policía. Yo no me animaba a estar acá en casa sola y entonces me fui con mi otra hermana. Junto con los niños de ella nos encerramos, porque su marido trabajaba. Le teníamos miedo. *

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