Nuevo intento de motín en la vetusta cárcel de Rivera
MARTIN CORREA, RIVERA
Aproximadamente a la hora 21 del viernes pasado, ante la posibilidad de que estuviese generándose un nuevo motín en la cárcel central de Rivera, fue cortado el tránsito en el perímetro céntrico próximo al Establecimiento de Detención de la calle Rodó. En dicha arteria, entre Avenida Sarandí e Ituzaingó, efectivos de la Seccional Primera y del GOP (Grupo de Operaciones Especiales) se apostaron en lugares estratégicos.
Un grupo de reclusos, entre los que se cuentan varios de otros departamentos, protagonizaron nuevos actos de violencia de graves características con miras a desarrollar un motín y pisible fuga.
El titular de la Jefatura local, Rodolfo Etcheverry, en base al diálogo, pudo conjurar la situación, que fue calificada como delicada.
Este es en realidad el quinto episodio de las mismas características que han ocurrido en estos últimos meses, debido fundamentalmente a la superpoblación de la cárcel de Rivera. El penúltimo estallido exigía, además, una mayor agilización en los trámites judiciales, según se destacaba en esa ocasión.
Entre tanto, los vecinos de la zona céntrica aledaña a la Jefatura donde está la cárcel central de este departamento señalaron su intranquilidad y algunos han calificado que esta situación » es interminable y resulta una bomba que podría estallar en cualquier momento», con el consiguiente peligro.
Cabe destacar que en el intento de motín del viernes, que fue controlado tras dos horas de diálogo con el propio jefe de Policía, también se hizo presenta una dotación del Cuerpo de Bomberos, ante la posibilidad de que los reclusos provocaran un incendio en sus celdas.
Como recordarán nuestros lectores, un recluso se quitó la vida recientemente, convirtiéndose en una antorcha humana. Existe mucha preocupación en medios locales en cuanto a la reiteración de estos episodios. A nivel del legislativo departamental se han registrado varias solicitudes en estos últimos años en torno a la necesidad de construir un nuevo complejo carcelario lejos de la ciudad, específicamente en los límites departamentales con Tacuarembó, y clausurar este vetusto edificio que en la actualidad alberga a 160 reclusos cuando su capacidad prevista originalmente era para 60. *
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