La investigación por la muerte de la argentina avanza y surgen nuevos hechos

Aborto en el Hospital de Clínicas

El insólito caso quedó al descubierto ayer cuando una joven de 20 años fue internada en el Hospital Pereira Rossell en grave estado con una hemorragia en el útero. Los médicos que la atendieron determinaron que la lesión era el resultado de maniobras abortivas, lo que fue confirmado por la paciente.

En el el hecho tomaron intervención funcionarios de la División Homicidios, quienes lograron establecer que el aborto había sido practicado en el Hospital de Clínicas, sin conocimiento de las autoridades y de los médicos ginecólogos.

La chica, embarazada de más de dos meses, habló de su problema con una tía de 38 años que es enfermera del Hospital de Clínicas y le pidió consejo para abortar a la criatura que llevaba en el vientre.

La profesional se ofreció para ayudarla y le dijo que concurriera al hospital a determinada hora, para revisarla. Allí fue vista por otra enfermera, oportunidad en que la joven reiteró su decisión.

Las dos mujeres la llevaron a un lugar reservado del gigantesco hospital y allí le practicaron el legrado. La muchacha se retiró, pero más tarde, al sentirse mal, acudió al Hospital Pereira Rossell. Tras la intervención de la Policía, personal de Homicidios detuvo a las dos enfermeras, una de 45 años y otra de 38 años.

También quedó detenida la joven de 20 años, que junto a las otras dos deberán comparecer en la presente jornada ante la Justicia competente.

Nuevo procesamiento

Mientras tanto, jerarcas de Interpol informaron ayer que el juez Rolando Vomero, a cargo del caso de la muerte de Silvia Funes –la ciudadana argentina fallecida mientras se le practicaba un aborto en una clínica de la Avenida 8 de Octubre en abril del año pasado– decretó ayer un nuevo procesamiento. Esta vez fue procesado por el delito de «asistencia a la asociación para delinquir» el hijo de la dueña de la clínica.

El magistrado dispuso ayer la libertad de un ex juez de Canelones, quien había sido citado en el marco de las indagaciones sobre las coimas que percibían numerosos jerarcas policiales a manos de la partera para proteger sus actividades al margen de la ley.

Precisamente, el juez Vomero destacó que las investigaciones surgieron de numerosas conversaciones telefónicas grabadas por orden judicial desde las tres clínicas que manejaba la abortera criminal.

Como se informó ampliamente, esta mujer, tras dar muerte a la joven argentina Silvia Funes, trasladó su cadáver hasta la casa de uno de sus hijos en Piedras Blancas, donde procedieron a quemar el cuerpo y enterrar los restos.

Todo fue descubierto por Interpol y las grabaciones telefónicas desencaderaron una vasta investigación judicial que culminó con el procesamiento de 18 personas, entre ellas dos comisarios inspectores, dos comisarios, otra comisario inspector retirada (precisamente la hermana del ex juez indagado), otros tres policías, un médico y varios civiles. *

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