Informe oficial sobre el incendio en la Embajada de Uruguay en Argentina
El incendio desatado el pasado 31 de enero en el Embajada de Uruguay en Buenos Aires no generó grandes pérdidas materiales o económicas, según el primer informe elaborado por la Comisión Investigadora creada por el embajador en aquel país, Alberto Volonté.
Si bien se pudo determinar dónde se gestaron las llamas, aún no pudo ser precisado con claridad el detonante. Como se informara en la oportunidad, el jueves de la semana pasada la sede diplomática debió ser desalojada a raíz del siniestro. «El incendio dio comienzo en un depósito del primer subsuelo donde se guardan materiales y elementos de oficina en desuso, como sillones rotos, escritorios de madera totalmente destruidos, sillas en igual estado, cajas con cerámicas sobrantes de arreglos efectuados en la misión».
El informe al que accedió LA REPUBLICA sostiene que «no hubo que lamentar daños físicos en el personal que desempeña funciones en la sede, dado el rápido desalojo de los mismos, hecho que se realizó con total normalidad y en orden». De acuerdo al detalle, «los daños materiales fueron mínimos dado el rápido accionar de los bomberos de la Policía Federal». Un sillón, una silla, un escritorio y las cajas de cartón corrugado con las cerámicas fueron alcanzados por las llamas, mientras que a raíz del calor generado por éstas también resultó afectada una plaqueta de la central telefónica y una llave del tablero que comanda el aire acondicionado central.
Los miembros de la comisión explican que los desperfectos están siendo solucionados y enfatizan que «en ningún momento se vieron afectados los archivos de esta representación, los cuales se encuentran enfrente de dicho depósito, separados por unos 15 metros de distancia». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad