El jefe de Policía de Soriano pide más responsabilidad

"Los padres tendrían que ir al baile a ver qué hacen sus hijos"

El anuncio de más funcionarios fue realizado en la reunión mantenida con autoridades y vecinos de Soriano. Stirling, al ser consultado por Radio San Salvador de Dolores, calificó la reunión –en la cual estuvo el intendente Gustavo Lapaz, el jefe de Policía, los diputados del departamento, Fuerzas Vivas de Cardona y Comisión de Seguridad Ciudadana de Dolores– como positiva y constructiva.

En la oportunidad se conversó sobre la problemática que afecta al departamento y en particular a Dolores, atendiendo los sucesos que el 31 de diciembre cobraron la vida de un joven. Stirling dijo que es importante establecer un diálogo con las autoridades y el pueblo, aunque entiende que los hechos de Dolores no son tanto de orden policial, sino un problema de conductas sociales que tienen determinados sectores de la población.

Indicó que la investigación administrativa solicitada por el diputado Roque Arregui sobre los hechos del 31 de diciembre está en marcha. Respecto al aumento del número de policías para Soriano manifestó que es un tema que se maneja para los próximos meses, ya que hoy las necesidades de seguridad han llevado a concentrar efectivos policiales en Montevideo, Canelones y Maldonado. Asimismo, afirmó que bregará porque se vayan cubriendo las vacantes que se produzcan en la Jefatura de Soriano.

 

Hijos de probeta

Por su parte el jefe de Policía de Soriano, inspector mayor (r) Eduardo Olivera Montes, en diálogo con LA REPUBLICA coincidió con la visión del ministro indicando que esta problemática tiene su centro en lo social. Solicitó que la gente «se arrime» a la Policía para plantear sus críticas.

Olivera Montes destacó el hecho de que en Dolores se conformara esta comisión de vecinos. Al respecto dijo: «porque hablando mal de la Policía en la esquina usted no arregla nada. A mí la crítica no me molesta, al revés, yo prefiero y le pido a toda la población que esa crítica me la hagan llegar porque es la forma de arreglar los problemas. Porque sino usted va a seguir teniendo una Policía que no le sirve». Se preguntó: «¿Qué pretendo? Que mis policías sean buenos, y usted tiene que exigir en la misma forma que ese policía sea bueno». Al consultarlo sobre si no existe diálogo entre la sociedad y la Policía, Olivera Montes manifestó: «usted lo ofrece y la gente no cree. Yo no lo puedo parar a usted en la calle y decirle ‘mire, yo soy policía y quiero hablar con usted’. Tiene que ser al revés, tiene que ser la sociedad la que reclame».

El jerarca agregó: «tuvo que fallecer este pobre muchacho para que la gente reaccionara y reflexionara que necesitaba a la Policía. Se formó una comisión y me parece bárbaro: ojalá se repita en todas las ciudades de Soriano». Una problemática social que en la visión del jefe de Policía abarca no sólo a Dolores, ya que en dicha reunión se planteó también algunos problemas similares suscitados en la rambla de Mercedes. «¿Qué comisión de padres se armó allí?», preguntó Olivera Montes, «porque los muchachos esos no son hijos de probeta, los padres tienen que ver, y viven acá. O ¿qué medidas tomaron los padres para ver si podemos de alguna manera hacerlos entender que van por mal camino? Porque el sentir calor no lo vamos a arreglar tomando alcohol».

 

Las llaves y el baile

Olivera sostuvo que «los padres se tienen que comprometer más».

«Tenemos que volver a sacarle la llave al hijo y hay que abrirle la puerta a ver en qué estado viene. Tenemos que hablar cuando llegue. No tenemos que estar en la tribuna, tenemos que estar en la cancha y no esperar de terceros. Porque acá esperamos de la maestra lo que no le enseñamos en la casa, y esperamos de la Policía lo que nosotros no lo controlamos. Yo no estoy para controlar los hijos ajenos. Yo estoy para reprimir a los que transgreden, porque yo ofrezco seguridad en su conjunto, usted la toma si quiere, si la transgrede entonces lo reprimo porque la ley me autoriza».

En relación a la responsabilidad de los padres, expresó: «si llega el fin de semana y le damos la llave del auto, le damos para cargar nafta y lo dejamos que haga lo que quiera y no lo vamos a controlar, yo digo que algún padre se tendría que levantar a las tres de la mañana para ir al baile para ver si realmente está en el baile y qué está haciendo».

Acotó que con todo esto no quería significar «que sean malos los muchachos. Digo que están perdiendo el razonamiento, el equilibrio que tienen que tener como seres humanos, por una ingesta (de alcohol) que creo que si la controlamos volvemos a tener a los muchachos por el buen camino», concluyó el jefe de Policía Olivera Montes. *

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