El juez de Melo realizó la reconstrucción del primer "atentado"

El caso Antúnez quedará para después de la feria judicial

El magistrado confirmó a LA REPUBLICA que durante la reconstrucción de los polémicos sucesos «se tomó material fotográfico y fílmico para tratar de esclarecer el tema y complementar las declaraciones de Antúnez».

Si bien la Justicia local parece haber acelerado el proceso relacionado con el caso, se estima que difícilmente habrá un veredicto antes de la Feria Judicial Mayor, que comienza el próximo lunes.

Amparado en la instancia presumarial, el juez evitó profundizar sobre la investigación que lleva adelante. Sin embargo indicó que se han agregado al expediente los antecedentes enviados por el Juzgado de la Costa de Canelones y ratificó que ha dispuesto una serie de citaciones para los próximos días.

En la jornada del martes pasado, el juez interrogó nuevamente por separado y extensamente a Silveira y su esposa, quien se mostró muy locuaz, aportando una serie de datos relacionados con la vida familiar del matrimonio y su entorno más cercano.

Fernández agregó que tiene en su poder el resultado de las pericias realizadas por el Instituto Técnico Forense. Interrogado por este corresponsal el magistrado no descartó que puedan surgir nuevos elementos que determinen un nuevo cambio de rumbo en la investigación.

Entre estos testimonios se encontraría el de la empleada doméstica de la familia Silveira-Antúnez, quien aportó datos reveladores. Tal como lo revelara LA REPUBLICA la pasada semana, la mujer denunció en el juzgado melense que su patrona la llamó desde Montevideo y le ordenó que desde un teléfono público la llamara y la amenazara de muerte. La comunicación finalmente se habría concretado en presencia del propio magistrado. Extraoficialmente trascendió también que Fernández convocaría a su despacho a propietarios y allegados de una conocida parrillada melense, quienes compartían y frecuentaban largas veladas con el matrimonio Silveira-Antúnez.

En Canelones

A nivel de Canelones, el supuesto intento de homicidio contra la esposa de Silveira aún está pendiente de una resolución judicial. Fuentes del juzgado de Ciudad de la Costa indicaron a LA REPUBLICA que el expediente está a estudio de la Fiscalía, cuyo titular deberá resolver los próximos pasos a dar en torno al confuso episodio registrado el lunes 19 de noviembre en una cabaña de Cuchilla Alta.

Sobre las tres de la madrugada de ese día, Antúnez denunció que un desconocido había ingresado a la vivienda, intentando ahorcarla con una cuerda.

Sin embargo, el policía de confianza de la familia que dormía al lado de su dormitorio, los cuatro hijos de la denunciante y una secretaria de su marido coincidieron en señalar que no vieron ni escucharon absolutamente nada.

Lo mismo dijeron los dos policías de la Dirección de Investigaciones canaria que, ante la conmoción creada por la supuesta agresión en Melo, custodiaban la finca.

Fuentes policiales dieron el caso como «cerrado», concluyendo que en Cuchilla Alta no hubo ningún intento de asesinato. En este sentido, el juez actuante, Gustavo Mirabal, también recibió los resultados de las pericias psiquiátricas a las que fuera sometida Antúnez tras los confusos hechos. Vista la situación, el caso que le costó el puesto al jefe de Policía arachán quedará para 2002. *

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