Aduanas completó la primera fase de las pesquisas, pero hay más para requisar

Destruyeron 1,6 toneladas de porotos podridos

Ayer de mañana tres camionetas partieron repletas desde la Aduana hacia la usina de Camino Oncativo de la Intendencia, donde se cumplió el mandato del magistrado. En total las latas tenían un peso de 1,6 toneladas.

Con el apoyo de una retroexcavadora las unidades fueron enterradas en un pozo y luego apisonadas mecánicamente, para luego ser cubiertas con tierra y apisonadas una vez más, para evitar que puedan ser sacadas.

Es que el riesgo es sumamente grande, alertaron las fuentes consultadas, atento a las maniobras realizadas por los responsables de la mercadería, quienes todavía no han podido ser capturados. De esta manera concluyó la primera parte de estas investigaciones, las que siguen adelante a la luz de nuevos elementos que han sido recogidos por los funcionarios actuantes, en coordinación con la autoridad judicial.

La maniobra

Las personas que pensaron introducir al mercado uruguayo alimento podrido ya habían delineado su estrategia para no ser descubiertos. El producto en cuestión se llama «Princes Baked Beans in Tomato Sauce». Se trata, ni más ni menos, que de porotos en salsa de tomate de origen italiano.

Usaron para tales efectos direcciones falsas, lo que fue comprobado cuando se capturó la primera partida. Las actuaciones comenzaron en diciembre de 2000, tal como en su momento lo informara LA REPUBLICA, por parte de las unidades PRIA y GRID.

Los funcionarios consiguieron información sobre la existencia de 3.972 latas de tomate en un depósito de la calle General Flores y fueron a inspeccionar. En el lugar el encargado les explicó que alquila parcelas y que no sabía concretamente quién las había dejado. La información en la lata sobre el importador no permitió avances en este sentido, por los motivos ya reseñados.

Peligro de vida

Cuando los funcionarios vieron la etiqueta con la fecha de vencimiento comprendieron que el caso iba más allá de un presunto contrabando o de una infracción aduanera. En marzo de 2000 había caducado el tiempo para consumirlos. Pero una mirada más a fondo determinó que la situación era aún más grave. Los individuos falsificaron las fechas de vencimiento y pegaron sobre la verdadera (setiembre de 1999) la etiqueta adulterada.

Cuando el 8 de diciembre la mercadería fue incautada por orden del magistrado actuante, el contenido ya llevaba 15 meses de vencido. De haber salido al mercado los trastornos de salud podrían haber sido fatales, teniendo en cuenta que una de las enfermedades que pueden traer los alimentos en conserva en mal estado es el temible botulismo.

Las fuentes consultadas indicaron a LA REPUBLICA que si bien los pesquisantes encuentran muchas trabas en su camino, han logrado nuevos elementos que son analizados por la Justicia.

Los datos suministrados indican que al menos habría otras 17 mil latas similares en depósitos.

Autoridades aduaneras y de otros organismos destacaron estos operativos que van más allá del contrabando y refieren a la salud de la población. *

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