La Policía capturó a los asesinos del almacenero
Todo comenzó a las 21.55 del pasado lunes, cuando Arlen Méndez Cabrera de 50 años se encontraba en su comercio, ubicado en las calles Manuel Rosé y Pilarica de esa ciudad. A esa hora, dos individuos, uno de ellos encapuchado y portando un arma de fuego, ingresaron al local.
Bajo amenazas de muerte condujeron al almacenero hasta la caja registradora y le exigieron que les entregara el dinero. Méndez se resistió y forcejeó con los asaltantes hasta que cayó al suelo.
En ese momento, el hombre que cubría su rostro con un pasamontañas para cubrir su identidad le efectuó cinco disparos. Media hora más tarde, los médicos dictaminaron su muerte.
Al constatar que la esposa del comerciante había visto la ejecución e intentaba llamar a la Policía, el delincuente la golpeó con la culata de su revólver calibre 38. Una niña de nueve años, sobrina de la víctima, presenció la trágica escena y observó que los asaltantes huían a pie.
En medio de la conmoción barrial desatada tras el asesinato, los efectivos de la Seccional 4ª de Las Piedras, junto a miembros de las Brigadas de Homicidios y de Hurtos y Rapiñas de la Jefatura de Policía de Canelones, montaron un importante operativo para capturar a los responsables del crimen.
De esa manera, en la mañana del martes los funcionarios policiales ingresaron a Villa Bonita (un barrio cercano al comercio), y detuvieron a seis personas, dos de ellas menores de edad, tal como se anticipara en la pasada edición.
Al mediodía de la víspera, tras realizar varias indagaciones entre los familiares de los sospechosos, los investigadores concluyeron que uno de los detenidos, de 21 años, es el encapuchado que mató al almacenero Méndez.
Según indicaron las fuentes consultadas, el joven relató el crimen a personas de su entorno, lo que facilitó el esclarecimiento del caso. Al revisar su prontuario, los policías establecieron que años atrás, siendo menor de edad, había matado a su padrastro, por lo que estuvo internado en el Iname.
Posteriormente cometió una rapiña, y hasta hace aproximadamente un mes permaneció en la cárcel de Canelones por ese hecho. Mientras tanto, un muchacho de 19 años fue reconocido por la esposa del infortunado comerciante como el otro asaltante que el pasado lunes entró al almacén de la calle Rosé. Ayer de tarde, ambos individuos fueron conducidos a prestar declaraciones ante el juez letrado de Las Piedras, Otto Gómez, quien al cierre de la presente edición dispuso que la instancia continúe en la presente jornada, no descartándose que ordene una reconstrucción. *
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