Hasta ahora los operativos no dieron resultados

La ciudad bajo ola de rapiñas

Días pasados, el jefe de Policía, inspector Nelsi Bobadilla, en conjunto con el Estado Mayor Policial que integra el comando, dispuso que todas las dependencias de las tres direcciones (Seguridad, Investigaciones y Grupos de Apoyo) llevaran a cabo diversos operativos combinados ante el auge de los asaltos y arrebatos.

Pese a todas las prevenciones, los delincuentes volvieron a operar el viernes en forma intensa. Es así que en horas de la tarde, en la esquina de Colonia y Ejido, un transeúnte fue sorprendido por un desconocido, quien mediante la modalidad de arrebato le hurtó el dinero que portaba en un portafolios, que ascendía a la suma de $ 6.300, y se dio rápidamente a la fuga.

Otro en la Unión

El otro arrebato también se produjo en horas de la tarde del viernes y fue en la zona de la Unión, dominios de la Seccional 5ª. El ilícito se concretó en Asilo y Gobernador Viana, cuando una señora de 74 años transitaba por el lugar rumbo a su domicilio. En forma sorpresiva fue atacada desde atrás por un desconocido, quien le sustrajo el monedero, donde portaba la suma de 15 mil pesos y documentos. El dinero había sido retirado momentos antes de una institución bancaria de la zona, por lo que se confirma la opinión de la Policía en el sentido de que los delincuentes están vigilando el interior de los bancos para detectar a las personas que hacen retiro de dinero.

Ferretería

La jornada del viernes estuvo particularmente agitada. Sobre la hora 18, dos individuos ingresaron a la ferretería instalada en Cerro Largo 1078 esquina Río Negro. Tras amenazar con armas de fuego al propietario, un empleado y dos clientes, los delincuentes se hicieron entregar el dinero recaudado, dos teléfonos celulares y cheques. De inmediato se dieron a la fuga.

Las víctimas del atraco dieron cuenta de lo ocurrido a la Seccional 3ª, denunciando que el efectivo hurtado alcanzó a 20 mil pesos, en tanto que los cheques estaban preparados por un total de 5.000 pesos. Funcionarios policiales se desplazaron en distintas direcciones cubriendo un radio de acción importante en busca de los delincuentes, pero de éstos ni rastros, por lo que se presume que huyeron en algún vehículo.

Constructora

En horas de la noche del viernes, los delincuentes consumaron un audaz asalto en las oficinas de una constructora instalada en Gregorio Rodríguez 6251 y Camino de Las Tropas, en dominios de la Seccional 21ª de Colón.

Dos individuos fuertemente armados ingresaron al local y tras amenazar a varias personas entre empleados y ejecutivos de la firma exigieron la entrega del dinero. A uno de los directivos los maleantes le hurtaron un celular, documentos y la suma de 5.000 pesos. Se dieron a la fuga en el vehículo propiedad de la víctima.

Dos ómnibus

No faltaron en las últimas horas los asaltos a los ómnibus. El primero ocurrió sobre las 21 horas y fue denunciado en la Seccional 17ª por el conductor-cobrador del ómnibus matrícula 41.255 de la línea 396 con destino a la Gruta de Lourdes.

Dos hombres habían ascendido al coche y tras amenazarlo con armas de fuego le exigieron al trabajador la entrega del dinero recaudado.

Luego de apoderarse de 2.734 pesos los asaltantes se dieron a la fuga.

El otro golpe se produjo en jurisdicción de la Seccional 12ª, en un lugar históricamente destinado a los atracos a ómnibus y taxis, como la esquina de Burgues y Aparicio Saravia. Nadie sabe por qué no se estaciona un patrullero por allí cerca, pero lo cierto es que a las 22 horas un hombre ascendió al ómnibus matrícula 41.522 de la línea 405 con destino a Peñarol.

Este individuo, con un arma de fuego, amenazó al guarda y le exigió la entrega del dinero producto de la venta de boletos. Tras apoderarse de la suma de $ 4.372, el delincuente se dio a la fuga.

Los transportistas están cada vez más sorprendidos de la ineficacia policial, cuando en los últimos seis meses ya van más de diez asaltos en el mismo lugar y a nadie se le ocurre un plan para evitar esta situación.

Se ha sugerido varias veces que lo más simple podría ser mejorar la comunicación. Se trata de colocar un patrullero detenido en las proximidades, proporcionando a los guardas o conductores un celular con el número de la patrulla apostada a una cuadra de distancia.

En el momento del golpe sólo hay que entregar el dinero, dejar que el delincuente escape y luego avisar por el celular dando datos del delincuente y la dirección seguida. Sólo así lo podrían atrapar.

Tampoco un guarda puede andar a las 22 horas por el Borro con 4.372 pesos recaudados, habiéndose sugerido que podría pasar una oficina y dejar el dinero bajo recibo. *

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