Copamiento con 25 rehenes en Toledo
Dos individuos que vestían pantalón y buzo negro y cubrían sus rostros con pasa montañas del mismo color –uno de ellos armado con una escopeta de caños recortados y el otro con un revólver al parecer calibre 38– ingresaron y dominaron a unas 25 personas que participaban de una fiesta familiar.
Entre las víctimas del golpe se encontraban mujeres y niños, además de los empleados y propietarios. Todos fueron amenazados por los intrusos y llevados a una habitación, en la que el maleante armado de revólver procedió a hurtar dinero, joyas y teléfonos celulares. Su compinche los mantenía a todos bajo vigilancia subido a una silla.
Tras el saqueo a las personas, revisaron las distintas dependencias y hurtaron una pequeña caja fuerte de la institución, cuyo contenido se desconocía al cierre de la presente edición. Finalmente, los copadores, para escapar, se apoderaron de una camioneta propiedad de uno de los damnificados.
Una vez concretada la fuga, las víctimas alertaron a la Seccional 20ª de Toledo, disponiendose la ejecución de un gigantesco operativo policial, dándose aviso al mismo tiempo a la Policía de Montevideo ante la eventualidad de que los delincuentes fugaran hacia la capital.
Mientras tanto, por todas las inmediaciones del lugar del copamiento, numerosas dotaciones de Radio Patrulla del vecino departamento efectuaron un operativo pinza, que no arrojó rersultados positivos.
Horas después el vehículo utilizado por los delincuentes para fugar fue encontrado por la Policía, abandonado en un camino lateral, muy cercano al lugar del golpe.
Jerarcas de Investigaciones de la Jefatura de Canelones, que concurrieron al lugar a supervisar las operaciones, presumen que los delincuentes hicieron un trasbordo a otro coche para no dejar rastros. De todas maneras se estima en medios policiales que estos pistoleros que se dedican a asaltar fincas rurales deben contar con un «enterradero» por la zona y a menos de cinco kilómetros de distancia, dada la rapidez con que desaparecieron.
Asimismo, personal especializado de la Policía Técnica de Canelones, con refuerzo de Montevideo, acudieron a la escena del copamiento en busca de huellas que permitan orientar las pesquisas, a la vez que se notificó del hecho a la Justicia. *
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