Cubano que fabricaba cheques en Paysandú será extraditado
Los hechos se remontan a finales de febrero pasado, cuando estos tres individuos comenzaron a circular por la ciudad sanducera a bordo de una lujosa camioneta 4 por 4.
«Como en todo pueblo chico», ironizó una de las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, la presencia del particular trío llamó la atención de las autoridades.
Un policía de tránsito los detuvo, y al requerir la identificación, el conductor del vehículo dijo que se llamaba «fulano de tal» y que estaban hospedados en un hotel céntrico.
Pero cuando el personal de la Dirección de Investigaciones se comunicó con el hotel, los encargados dijeron no tener a nadie con ese nombre, pero sí con esas características.
Días después, los encargados de una casa cambiaria de la ciudad les comunicaron a los pesquisantes, a título informativo, que una persona extranjera había concurrido a cambiar un cheque proveniente de un banco de EEUU. Agregó que si bien la situación le pareció sospechosa, el cheque presentaba todas las normas de seguridad (tales como las líneas filigranadas) y la institución del norte y las direcciones de la institución existían.
Esto pasó el 24 de febrero de mañana, oportunidad en la que uno de los «turistas» cambió un documento por 800 dólares. De tarde, el otro individuo concurrió a la casa cambiaria y entregó otro cheque, esta vez por 700 dólares.
Pero los hechos se tornaron aún más misteriosos, cuando al día siguiente una «hermosa mujer, elegantemente vestida», se presentó en el mismo local con las intenciones de cobrar otro más; esta vez no se lo cambiaron y el responsable del lugar comunicó lo sucedido a Investigaciones.
Allanan hotel
Todo este cúmulo de presuntas irregularidades fueron comunicadas a la Justicia, que otorgó a los funcionarios actuantes una orden de allanamiento para penetrar en el hotel. De inmediato se montó un operativo, el cual una vez culminado reveló qué era lo que pasaba en esa habitación y cuáles eran los propósitos de este enigmático trío.
Los policías descubrieron que los individuos tenían montada una verdadera oficina falsificadora de documentos.
El cubano –el experto en la materia– disponía de una computadora portátil y una impresora. Mediante un programa especial, lograba obtener los datos de bancos del país del norte, con los cuales completaba los cheques mediante la impresión, con la salvedad de que los números de cuenta eran falsos.
Para eso disponía de un papel idéntico al empleado oficialmente para los cheques, cuya procedencia aún no pudo ser determinada.
Pero el terceto, además, tenía documentación argentina apócrifa, la que fabricaban con los elementos adecuados, tal como papeles y sellos argentinos con firmas de autoridades. Todo este material fue incautado, y las pesquisas continúan.
Antecedentes
Las tres personas quedaron detenidos y al ser indagados reconocieron los hechos, agregando que se dirigían rumbo a Brasil, pero decidieron pasar unos días en Paysandú para «recaudar fondos» y luego sí seguir viaje.
Los dos hombres fueron procesados con prisión por un delito de estafa, mientras que la mujer por una tentativa de estafa.
Esta recuperó recientemente la libertad y regresó al vecino país, pero sus compañeros aún permanecen tras la rejas. Las actuaciones seguidas por Investigaciones derivaron en realizar consultas con Interpol Uruguay, a la que comunicaron la situación del cubano JGV, nacionalizado estadounidense, de 29 años.
Así surgió que estaba siendo buscado en EEUU por delitos vinculados con tarjetas de crédito.
Las fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA explicaron que uno de los delitos cometidos por JGV consistió en comprar una casa a una mujer en el estado de Florida.
El hábil estafador logró obtener los datos de la tarjeta de crédito de la vendedora, a quien le vació la cuenta, y terminó pagándole la casa con su propio dinero.
En la pasada jornada la Embajada de Estados Unidos confirmó a los pesquisantes que la Justicia de aquel país ya inició los trámites de extradición, la que se concretará luego que el cubano cumpla la condena en Paysandú.
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