Sorpresa en Melo por la decisión del ministro del Interior

Destituyeron al jefe de Policía de Cerro Largo

Melo se despertó ayer conmocionada por la noticia difundida próximo a la medianoche del lunes, según la cual un encapuchado intentó ahorcar a la señora Marcela Antúnez, sorprendiéndola en el patio de su casa mientras su esposo, el diputado Silveira, acompañado por el conocido empresario fronterizo Luis Alberto Morales y la abogada Walkiria Olano, conversaban animadamente en el interior de la finca.

En la parte externa de la casa ubicada en la céntrica esquina de Colón y 18 de Julio se encontraba un servicio de vigilancia policial, el cual no se percató de ningún movimiento extraño y por ende de lo que estaba sucediendo en el interior de la residencia. La custodia había sido dispuesta luego que Silveira recibiera dos amenazas anónimas y consecutivas, que cuestionaban la posición del legislador favorable a la represión del contrabando y el narcotráfico.

La vigilancia policial aumentó considerablemente luego de consumados los hechos, al tiempo que en horas de la mañana de la pasada jornada jerarcas de Investigaciones, Policía Técnica y el propio titular de la Jefatura local se hacían presentes nuevamente en la casa del legislador. Al culminar esta reunión Bitavarez se mostró sereno y seguro de la tarea emprendida, evidenciando desconocer lo que sucedía en ese mismo momento en altas esferas gubernamentales, cuando se decidía su remoción a raíz del fracaso en el operativo de seguridad (ver página 3).

Entrevistado por LA REPUBLICA Bitavarez informó: «Se hizo un relevamiento de toda el área de la manzana, accedimos a diferentes fincas en las que realizamos un chequeo en terrenos y azoteas sin resultado positivo». Agregó que «no se encontró ningún elemento que pudiera estar vinculado con los hechos».

Al culminar este breve diálogo con el jerarca policial, y ya en el interior de la casa de Silveira, donde aguardamos junto a otros medios una entrevista con el representante, irrumpió imprevistamente un allegado al diputado y manifestó: «¿Se enteraron de la última? Batlle destituyó al jefe de Policía». Silveira evitó confirmar el trascendido y se limitó a decir: «He recibido todo el respaldo y la solidaridad de la Policía».

Mientras su joven esposa, Marcela Antúnez, vastamente conocida en el ambiente social de Melo, descansaba con evidentes signos del momento vivido, aunque sin efectuar declaraciones ni permitir tomas gráficas, Silveira concedía múltiples entrevistas en las que narraba los hechos.

«Nena, esto recién empieza»

Silveira dijo que su esposa fue sorprendida en el pequeño patio interior de la casa mientras se aprestaba a retirar diversas prendas que se encontraban colgadas para su secado. Según el legislador, fue en ese momento que el agresor, amparado en la oscuridad del lugar, ya que había desconectado la luz existente, tomó a la mujer por la espalda.

Mientras le introducía papel en la boca, la golpeaba en la cabeza con una piedra e intentaba ahorcarla con una cuerda. En el forcejeo la señora Antúnez logró evadirse y pedir auxilio, al tiempo que el individuo escapaba tras escalar un muro interno hacia otra vivienda. Silveira descartó que el agresor fuera extranjero. «No era brasilero, hablaba español como nosotros y lo único que dijo fue: ‘Nena, esto recién empieza'».

En horas del mediodía Silveira concurría al despacho del jefe de Policía, pero se desconoce lo abordado en la oportunidad, si bien a esa altura el tema de la renuncia del jerarca ya se había consumado.

Mientras tanto, a nivel popular, las opiniones están divididas con relación a los supuestos motivos de la agresión. Hay otras especulaciones y conjeturas que a pesar de aparentar ser descabelladas no son descartadas por la Policía, según manifestó uno de los jerarcas a este cronista. «La Policía no descarta nada», resumió lacónicamente el funcionario. *

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