Ardió planta central de Conaprole
Lamentablemente, en forma colateral al insuceso, un camión cisterna de OSE que se dirigía a Conaprole para abastecer de agua a los bomberos embistió en la esquina de Minas y Cerro Largo una moto guiada por Andrés Souza, mayor de edad, de profesión mecánico, quien falleció en el acto a causa de las lesiones recibidas. El incendio se originó a la hora 9 y 30 en el tercer piso de la planta procesadora de la cooperativa, fundamentalmente en el área de los depósitos y almacenes.
Ante las proporciones que podría adquirir el siniestro, un lugar cerca del centro y rodeado de vivientas, acudió de inmediato un tren completo con apoyo de la escalera mecánica para combatir el fuego desde una gran altura, así como dos autobombas de apoyo, la camioneta de comando y dos ambulancias de la DNB.
La primera medida tomada sobre la marcha fue el desalojo total de las dependencias, quedando en su interior personal de seguridad que trataba de luchar contra el fuego con los elementos portátiles del lugar. En el sector del incendio estaban trabajando unos veinte operarios y, según se aclaró, ninguno resultó herido. Solamente algunos se vieron afectados por el humo que salía por el techo y se elevaba a grandes alturas. Estas personas fueron asistidas rápidamente en el lugar y no fue necesaria su internación.
Por fortuna, los efectivos del Cuartel Centenario llegaron con gran rapidez al lugar y pudieron tomar las medidas del caso, abriéndose con sus elementos, máscaras y manguerones, para atacar el siniestro por todos sus frentes. No se conoce aún el origen del siniestro, pero se ha mencionado que en el tercer piso estaba siendo reparada una cámara de frío. Ese lugar era utilizado como depósito de elementos plásticos, lo que facilitó la rápida propagación del fuego.
El gerente de la planta afirmó ante los representantes de la prensa reunidos en el lugar que en el correr de las próximas horas continuará la actividad normalmente y que no se verá afectado el abastecimiento de leche.
Mientras tanto, en las zonas adyacentes, el espectáculo era dantesco. Mucha gente había salido de sus casas y otros se encaramaron a los techos y balcones de edificios altos para seguir de cerca la lucha contra el fuego de bomberos y policías. Toda la manazana fue rodeada, mientras que las autoridades de la Seccional 3ª y de Tránsito colaboraban para desviar la circulación.
En un determinado momento se sintieron explosiones y se vieron lenguas de fuego salir por los techos elevándose a varios metros de altura, mientras que la densa columna de humo se podía apreciar desde gran distancia. La tarea de los bomberos fue a la perfección, practicando algunos boquetes para enfriar la estructura y evitar un eventual derrumbe.
Sobre las 14 y 30 los bomberos consideraban el incendio dominado y proseguían para obtener su total extinción. La única víctima de la jornada, como se dijo, no tuvo nada que ver con el incendio. El motociclista Andrés Souza fue aplastado por el camión de OSE que cargado de agua se dirigía a prestar apoyo. *
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