A poco de salir de prisión por homicidio volvió por el mismo delito
DANILO ALBIN, CANELONES
Tres años después de matar a un joven, Miguel Angel Muñoz, un hombre dedicado al trueque de caballos, volvió a la cárcel acusado de cometer un nuevo crimen. Esta vez fue procesado por asesinar a un muchacho de 18 años de un balazo en la cabeza. Sobre las 21.00 del pasado sábado 6 de octubre Jorge Luis Alvarez Flores de 18 años ingresó al Hospital de Las Piedras presentando una herida de bala en el cráneo. Según recordaron fuentes próximas al caso, su estado de desnutrición hizo creer a los médicos que tenía entre 13 y 14 años. El joven había sido trasladado hasta ese lugar por una persona mayor de edad que, tras dejarlo en el área de emergencia, abandonó el centro de salud sin dejar sus datos. Al otro día, y pese a los esfuerzos realizados por los facultativos, Alvarez dejó de existir. El sábado de noche, pocos minutos más tarde que el muchacho arribara al nosocomio, la Policía encontró en las inmediaciones del centro asistencial un carro tirado por caballos chocado contra un automóvil. Luego de distintas indagatorias, los efectivos de la Seccional 4ª de Las Piedras establecieron que ese carro era el mismo que usaba la persona que trasladó al menor al hospital. En el marco de las averiguaciones se determinó que el propietario del carro era Miguel Angel Muñoz Alvarez, un hombre dedicado al trueque de caballos. En 1998 este hombre había matado de un disparo en la cabeza a un menor de 17 años, al que pretendía responsabilizar por el hurto de un equino. El pasado 30 de mayo y tras permanecer tres años en prisión había recuperado la libertad. En la mañana del domingo 7 de octubre los policías detuvieron a Muñoz en las cercanías de la comisaría, donde aguardaba a una mujer que había concurrido a la dependencia policial para averiguar sobre el paradero de su carro. En las primeras indagatorias Muñoz admitió que había discutido y forcejeado con el joven muerto la noche anterior, y señaló que le había efectuado un disparo de manera accidental. Durante el transcurso de los interrogatorios, indicaron los informantes, reconoció que había trasladado a Jorge Alvarez al hospital y que aprovechó el tumulto para escapar. Luego regresó a su casa, envolvió el arma en un trapo y la enterró bajo la arena en su patio, mientras que trató de tapar las manchas de sangre existentes en su vivienda con un bloque. Tras obtener estos datos, los investigadores encontraron el revólver, en tanto que Policía Técnica documentó los rastros de sangre. En una primera instancia, el juez letrado que lo interrogó ordenó su puesta en libertad, quedando el expediente bajo la órbita del fiscal.
«Homicidio intencional»
Los operativos efectuados por un grupo de trabajo a cargo del comisario Enuversindo Correa permitieron reunir nuevos elementos que, añadidos al informe del médico forense, lograron probar la responsabilidad de Muñoz Alvarez como autor del homicidio.
Si bien luego de la reconstrucción el sospechoso volvió a quedar en libertad, las pistas acumuladas por la Policía determinaron que la Justicia ordenara nuevamente su detención. Finalmente, el magistrado interviniente ordenó su procesamiento con prisión por el delito de «homicidio a título intencional». *
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