Contrabando inflable detectó el PRIA de Aduanas
Al momento hay un ciudadano argentino que tiene un presumario abierto en el Juzgado Penal de 14º Turno, mientras que varios uruguayos tendrían que comenzar a dar su testimonio ante la Justicia aduanera por la forma en la que se hicieron del costoso producto.
Fuentes cercanas al caso explicaron que los controles preventivos realizados por el grupo de marras permitió, semanas atrás, incautar en un ómnibus procedente de la provincia argentina de Córdoba dos castillos inflables. Estos viajaban como equipaje personal de dos hermanos (un hombre y una mujer), oriundos de aquel país.
Cuando se les pidió la documentación correspondiente no pudieron aportarla, sencillamente porque no la tenían. Entonces pasaron a la órbita penal, quedando la mujer desvinculada y su hermano en la situación ya descripta.A partir de ese momento, el PRIA comenzó a realizar una serie de diligencias, que en el corto plazo permitieron demostrar que no era esta la primera vez que se introducía ilegalmente a Uruguay este tipo de materiales. Con los elementos que fueron obtenidos, entonces los funcionarios trazaron un plan de acción que, a medida que fue cumplido, arrojó resultados positivos. Las fuentes señalaron que fueron hallados en varios puntos del país castillos inflables y otros modelos de juegos.
Principalmente en Montevideo y en Punta del Este, algunos de ellos a particulares y otros a empresas dedicadas al entretenimiento de los más chiquitos.
Triangulación
En total ya han sido requisados 24 juegos de distintos modelos y tamaños, como así también 26 motores. Estos últimos sirven para inflar el material y mantener el mismo con presión, para que al saltar los niños sobre ellos el aire no escape.
Algunos de los juegos llevan un solo motor, aunque otros de mayor porte requieren dos. Estos aparatos son de origen brasileño y también ingresan a Uruguay provenientes de Córdoba, donde se encuentra la empresa que los importa.
Las fuentes señalaron que la firma implicada es Mundo Mágico Inflable, que a su vez es fabricante de los fabulosos castillos lúdicos. Y además se encargaría de armar los motores y enviar todo el paquete para este país.
De acuerdo con la información recabada por LA REPUBLICA, los castillos tienen un valor mínimo estimado de 2.500 dólares, y algunos de ellos superan los 3.500. Haciendo un promedio de la incautación realizada hasta el momento, el Pria requisó mercadería por un valor de setenta mil dólares.
Hasta el momento el caso está en las órbitas penales y aduaneros, continuándose con los operativos. La jueza Penal de 4º Turno de Maldonado también fue notificada en su momento de la situación, pero la misma declinó competencia ya que el procedimiento original había sido efectuado en la capital. *
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