Una "broma" que terminó ante el juez
Dos jóvenes de este departamento, de 17 y 18 años, comenzaron a debatir acerca de la mejor forma de falsificar dinero, estudiaron los pasos que debían dar y si finalmente resultaría convincente el procedimiento.
La charla que comenzó como «una travesura» de muchachos, según dijeron los protagonistas, tuvo un giro inesperado cuando el menor de edad se dirigió a su domicilio de Ombúes de Lavalle con la firme decisión de «hacer plata». Luego de trabajar un buen rato con la computadora logró su cometido de «copiar» un billete de 500 pesos uruguayos y lo imprimió.
Al día siguiente mostró a su amigo el resultado de su paciente trabajo y el mayor de edad consideró que en vista de la buena calidad de la copia había que dar un paso más adelante para pasar de la broma a la realización.
Fue así que munido del falso billete se presentó en un comercio de la zona, efectuó unas compras y pagó con el billete impreso en la computadora, sin que se percataran en primera instancia de la maniobra, aprovechando la confusión por la presencia de mucha gente en el lugar.
El dúo se repartió el botín festejando ruidosamente la «ocurrencia», embolsando además el vuelto otorgado en plata auténtica, creyéndose a salvo de toda consecuencia. Pero la buena estrella les duró muy poco, ya que el comerciante, cuando revisó la caja, se dio cuenta en el acto de que le habían pasado un billete falso y radicó la denuncia correspondiente.
Personal de la Seccional 12ª, luego de rápidas pesquisas, dio con el paradero de los bromistas transformados en timadores, y los llevó ante el juez, quien dictaminó el procesamiento sin prisión de ambos por el delito de «circulación de moneda falsificada con dolo». *
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