Primer golpe al mercado negro de armas y municiones
De acuerdo a las fuentes consultadas, el calibre predominante entre el cargamento es el 22 largo, aunque también se detectaron 22 corto y un calibre especial 25. El procedimiento estuvo a cargo de la División de Prevención y Represión de Ilícitos Aduaneros (PRIA), en coordinación con el Grupo Represivo de Ilícito de Droga (GRID).
La información recabada por LA REPUBLICA indica que si bien es la primera vez que se captura una partida ilegal tan importante de proyectiles, todo indica que esta realidad se venía extendiendo desde hacía mucho tiempo. Incluso lo compararon con el primer contenedor de cigarrillos Marlboro falsificados en Nueva Palmira –que estas mismas unidades detectaron a mediados de 2000– y posteriormente dieran paso a las investigaciones que desarticularon a las organizaciones de contrabandistas que giraban en torno a este rubro.
Pero el hecho de tratarse de armamento pone un aditivo más preocupante. Si bien las fuentes dijeron que las municiones son de «calibre deportivo», reconocieron que podrían adaptarse para cualquier fin. Incluso remarcaron la peligrosidad de las balas calibre 22, ya que son las que más presencia tienen en hechos delictivos que día a día se suceden.
A su vez, cabe señalar que este tipo de proyectil presenta una particularidad especial; una vez que ingresa en el cuerpo humano, dado su tamaño pequeño, comienza a recorrerlo al impactar contra los huesos. Y si bien el orificio de entrada se encuentra en la pierna, la bala puede terminar en el corazón.
Las maniobras
El hallazgo del arsenal se concretó en las últimas horas en el marco de una serie de inspecciones de rutina y carácter preventivo. Así los aduaneros llegaron hasta el depósito de una agencia de carga y descarga. Las fuentes indicaron que resultó sospechosa la descarga de cajas desde un camión, principalmente por el peso, y en virtud de esto el mal embalaje que evidenciaban.
Se decidió entonces concentrar el trabajo en este sector. Se pensó que podría tratarse de repuestos para autos, pero al chequear el extremo se advirtió cuál era la verdadera situación. Al requerirse a los responsables la documentación correspondiente, entonces se supo que algo irregular estaba pasando: no había papel alguno.
Las fuentes indicaron a LA REPUBLICA que «estamos ante una suerte de triangulación de armamento», ya que las municiones provienen desde el exterior, pasan por frontera y llegan a Montevideo. Una vez en la capital los proyectiles parten nuevamente hacia distintos departamentos, generalmente a los fronterizos. Las balas son de fabricación extranjera, pero no se brindaron más detalles ya que las investigaciones recién comienzan.
Las fuentes comentaron que las balas calibre 22 largo puedan emplearse en ametralladoras, por ejemplo de origen argentino, que disparan a razón de 300 tiros por minuto. Al momento se pudo establecer que no existe ningún tipo de documentación que acredite su origen y destino.
Se estima que parte del material podría ser comercializado a través de armerías, o de lo contrario en comercios totalmente ilegales, cuyos potenciales clientes no podrían adquirirlo de otra manera.
Alerta
A partir del hallazgo se iniciaron una serie de actuaciones que, como primeros elementos, permitieron determinar que el transporte de este tipo de materiales se vendrían realizando de un buen tiempo a esta parte. Incluso las fuentes indicaron que se habrían producido robo de estos camiones, que por tratarse de mercadería ilegal las denuncias no fueron efectuadas.
De haber sido todo en regla las municiones tendrían que tener documentación sellada por la oficina de Aduanas de cada departamento al que ingresa, como así también por la Policía. Pero esta carga no tenía sello alguno y tampoco fueron presentadas facturas de compra. Otro elemento extra esta dado por la falta de seguridad en las cajas en las que eran transportadas.
Mientras los investigadores procuran reunir nuevos elementos, la situación fue puesta en conocimiento de la Justicia letrada de Aduanas. *
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