Trío complotado para estafar ancianas de la Unión

La banda del cuidacoches

El particular grupo delictivo estaba compuesto por un cuidacoches, un delincuente con nueve antecedentes penales y otra persona que, según los primeros datos, no tendría prontuario. Los individuos habían ideado una ingeniosa forma de saquear casas, para lo cual primero debían sacar a sus víctimas de la vivienda.

El plan fue repetido una importante cantidad de veces (la cifra no pudo ser precisada en un primer momento) siempre en la zona de la Unión. Primero el cuidacoches deambulaba por las distintas calles lo que le permitía, además de recabar algunas moneditas, ir seleccionando sus «presas». Esta persona individualizaba a mujeres de avanzada edad hasta establecer si vivían solas.

El próximo paso era averiguar su nombre y la dirección de su domicilio. Con estos datos se contactaba con uno de los socios, cuya tarea era hacerse pasar como funcionario del BPS. Entonces le realizaba una llamada y le decían que había salido sorteada para recibir un premio. Acto seguido le daba día, hora y lugar para que fuera a buscar lo que le correspondía.

Cumplida la segunda etapa del plan, en la fecha indicada el cuidacoches se encargaba de verificar que la anciana saliera de la finca. Entonces le avisaba a quien posee nueve antecedentes, quien se trasladaba al lugar e ingresaba al inmueble como «perico por su casa».

Sabía que tenía tiempo suficiente para buscar dinero y para seleccionar los artefactos y objetos más redituables a la hora de reducirlos.

Cuando tenía todo pronto llamaba al «funcionario» del BPS quien en una moto que tiraba de un carrito arribaba al lugar para cargar las cosas y fugar. Visto de afuera parecía una mudanza a plena luz del día.

Fue en su último intento que el banda dejó de tener suerte. Todo el proceso recientemente descripto se repitió en torno a una mujer de 89 años. Pero la anciana decidió contar a un familiar la noticia del premio, y éste le dijo que ella no se preocupara, que no podía estar de un lado para otro. La tranquilizó diciéndole que dejara todo en sus manos.

El hombre llamó al BPS para preguntar si podía ir otra persona a buscar el premio; ahí se enteró que no había ningún beneficio y que tanta generosidad resultaba sospechosa. Llamó a Jefatura y terminó en manos del Departamento de Orden Público. Las autoridades le sugirieron que simularan seguir el plan de los delincuentes.

La señora salió de la casa, el cuidacoches avisó la ladrón y cuando el ladrón tuvo todo listo hizo lo propio con el motonetista. Ahí la actuación se vio interrumpida por la llegada de los investigadores, que literalmente apresaron a la banda con «las manos en la masa». Ahora los espera el juez Penal de Turno, que en la presente jornada les tomará declaraciones. *

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