Habría "células" dormidas en la Triple Frontera
FEDERICO GYURKOVITS
El encuentro, tal como fuera informado, se desarrolló en el Edificio Mercosur y participaron autoridades de los cuatro países miembro (Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay) y los dos asociados (Chile y Bolivia). El mismo estaba previsto con anterioridad en el marco de los grupos de trabajo en temas de seguridad, con vistas a la reunión de ministros del Interior, que también se desarrollará en Montevideo en noviembre próximo. Pero la situación desatada tras los atentados en Estados Unidos y la guerra lanzada por este país contra el terrorismo, priorizó el temario porque, entre otras cosas, la situación podría afectar al bloque de una u otra manera. La primera situación que motivó un alerta verdadero en Uruguay (en medio de la psicosis por falsas alarmas de bomba y cartas presuntamente con ántrax) duró 24 horas a raíz de una carta que llegó a la Suprema Corte de Justicia desde los Emiratos Arabes. (Ver aparte)
Y si bien Uruguay no aparece como un posible blanco, hay determinadas situaciones que impiden (al igual que en el resto de los estados de la región) desestimar por completo el riesgo. Argentina ya sufrió dos atentados terroristas, Uruguay analiza la extradición a Egipto de un presunto «agente de Bin Laden», y Brasil tiene, junto a Paraguay y Argentina, el tema de la Triple Frontera.
A su vez, la Inteligencia uruguaya entregó en la reunión un documento en el que señala a los grupos antiglobalizadores y los movimientos sociales, como organizaciones a vigilar por potenciales vinculaciones con el terrorismo.
Información
Por la vía de los hechos ya se han venido tomando medidas precautorias a nivel de cada uno de los miembros. En la reunión del miércoles se decidió avanzar en los mecanismos supranacionales, con la premisa de que «la celeridad en el intercambio de información» resulta clave para afrontar estas misiones.
Fuentes vinculadas al tema indicaron a LA REPUBLICA que «el miércoles se trabajó en la reglamentación del Grupo de Trabajo Especializado, que se integra con los jefes de Inteligencia de cada país». Según las consultas, si bien todos los gobiernos resultan beneficiados al trabajar de una manera más coordinada, Uruguay ha logrado por esta vía acceder «a la información surgida de los servicios en la Triple Frontera, que antes era manejada sólo por Argentina, Brasil y Paraguay». Se explicó que Uruguay no operará ejecutivamente en esa singular región, pero sí «participará de toda la información que se genera en la zona, con las ventajas que esto significa para la toma de decisiones a tiempo». Actualmente, al ejercer nuestro país la presidencia pro témpore del Mercosur, la Dirección Nacional de Información e Inteligencia local coordina el grupo.
Hasta esta cumbre de Inteligencia el principal órgano existente en este sentido era el Grupo de Trabajo Permanente, conformado por los ministros del área y ejecutado en la práctica por los subsecretarios, quienes mantienen un contacto fluido de comunicación «por vía segura» cuando la situación lo requiere.
A su vez estaban funcionando los organismos «interfronteras», como ser Uruguay-Argentina, Chile-Argentina y está en vía de instaurarse el correspondiente a Uruguay-Brasil. Según las fuentes, en esta última oportunidad se avanzó en este sentido y se expresó la voluntad de ambos países de concretarlo a la brevedad.
Antes de la reunión de ministros en noviembre se producirá otro encuentro, con el fin de perfeccionar la reglamentación y definir cómo puede intercambiarse de manera confidencial la información. Una de las alternativas es emplear la base de datos de Brasil, para poder transmitir «on line» a los demás países y nutrirla de manera constante.
Células dormidas
El principal riesgo que tendría Sudamérica con respecto al terrorismo se encontraría en la Triple Frontera, donde los propios representantes de Paraguay reconocieron ante sus pares que «podría haber células terroristas dormidas». Cabe recordar que un informe del Servicio de Inteligencia del Estado argentino (SIDE) reveló que grupos fundamentalistas vinculados a Bin Laden (entre otros) se establecieron en la zona para diferentes actividades.
Si bien se coincidió, indicaron las fuentes, en que actualmente el área no presenta movimientos sospechosos a raiíz del fuerte control ejercido tras los atentados, se reconoció que en su momento «la actividad fue floreciente». Las formas en las que operaron van desde el reclutamiento, el presunto lavado de dinero, el adiestramiento y la recolección de fondos por distintas vías. El informe incluía al egipcio Al Said Hassan Hussein Mokhles como «agente de Bin Laden», quien decidió huir cuando la Triple Frontera se llenó de agentes secretos.
Así llegó a este país portando documentación apócrifa. *
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