El miedo por el "bioterrorismo" mundial llegó a Uruguay

Mujer militar recibió en su casa un sobre con un polvo misterioso

A consecuencia de la guerra desatada por los Estados Unidos contra el terrorismo que derribó las Torres Gemelas de Nueva York y el ataque contra el Pentágono en Washington el pasado 11 de setiembre, el Uruguay está padeciendo una secuela de pánico y terror. Es a raíz de presuntos atentados con encomiendas infectadas por bacterias que causan ántrax o carbunclo.

Tal como lo informó ayer LA REPUBLICA, basada en informes de nuestras agencias, se registraron brotes de temor por eventual contaminación de ántrax en México, Brasil, Argentina y Bolivia, al recibir correspondencia sospechosa, justamente cuando aumentan los contagios en los Estados Unidos.

Las autoridades de este país no descartaron vincular estos hechos con un ataque bioterrorista. Uruguay no escapó a esta sensación de miedo ante hechos reales en los que se ha recepcionado correspondencia sospechosa.

De tal manera, la Embajada de los Estados Unidos en Montevideo recibió el pasado fin de semana desde Miami un sobre que contenía un polvo blanco, además de un mensaje incomprensible.

La misiva fue enviada a una dependencia del Ministerio Salud Pública, donde luego de ser analizado el misterioso polvo blanco se informó que se trataba de una falsa alarma.

Segundo caso

En una casa de Villa Dolores se produjo el domingo de noche el segundo presunto atentado bacteriológico. En una casa de la calle José Luis Bado 3111, donde vive una mujer que se desempeña como soldado en una dependencia militar, notó que le habían dejado un sobre por debajo de la puerta.

En principio pensó que se trataba de alguna propaganda, pues no tenía remitente y en la parte delantera habían escrito Sudamérica. Por lo demás era un sobre azul corriente, el cual no tenía sello alguno ni señal de origen.

Al proceder a abrirlo la mujer sacó una hoja de su interior que tenía un dibujo representando a las dos torres gemelas y dos aviones impactando sobre ellas. Se le ocurrió que era una broma de mal gusto, de esas bromas macabras que suelen hacer algunos compañeros de trabajo.

Más aún cuando vio que en el fondo del sobre había un polvo negro, como unos granulos pequeños y oscuros, que ella identificó como algo parecido a la pólvora.

Por las dudas cerró el sobre dejando el polvito en su interior y dio aviso a la Seccional 9ª, cuyas autoridades lo recogieron, no sin antes alertar de que podría tratarse de un atentado terrorista y que no era conveniente tocar la sustancia.

Análisis

Los funcionarios de la Seccional 9ª, que desconocían con qué elemento estaban tratando, cumplieron con las recomendaciones y enviaron el sobre con el polvo negro a la Direccción Nacional de Policía Técnica, que a su vez, para aventar cualquier duda, lo envió al Departamento de Epidemiología de Salud Pública. Cuando en los laboratorios se cumplan los análisis de rigor para saber de qué se trata, el sobre será enviado nuevamente a Policía Técnica para cumplir allí otros peritajes como ser dactilares y grafológicos. Cabe señalar, además, que la militar no tiene en la actualidad familiares que residan en los Estados Unidos y que el sobre fue dejado por un particular, del que se poseen algunas señas. *

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