Niña presenció el crimen de su padre
El hecho desencadenó escenas verdaderamente desgarrantes, ya que la víctima fue muerta en presencia de su pequeña hija de tan sólo tres años. Según datos extraoficiales, todo comenzó cuando Enrique Silva Ramos transitaba en moto junto a su hija por calle La Rosa. Al llegar a la intersección con Florencio Sánchez fue alcanzado por el que a la postre sería el homicida, quien circulaba en auto en su misma dirección.
Las informaciones primarias indican que los protagonistas del desgraciado hecho mantenían una profunda enemistad por razones familiares, la que hizo crisis en esta oportunidad. Es así que las viejas diferencias originaron que el fortuito encuentro provocara una nueva discusión, ahora con desenlace fatal.
Ambos hombres, enfrascados en el altercado, doblaron por Florencio Sánchez en dirección al oeste. En tales circunstancias el automovilista rozó a su contrincante provocando que cayera junto a su pequeña hija. Rápidamente los hechos tomaron otro cariz, cuando JS descendió del coche y a quemarropa le descargó cinco tiros calibre 38 a Silva Ramos.
Pese al pánico que originó la balacera en la transitada zona, uno de los transeúntes que pasaba por ese lugar atinó a desarmar al agresor, mientras que otros testigos llamaron a una unidad de emergencia médica y a la Policía. Resultaron vanos los esfuerzos médicos por salvar al herido, quien dejó de existir en plena vía pública, ante el estupor de los presentes y el desgarro de su niña.
El forma inmediata se dio cita en la escena del hecho el comando en pleno de la Jefatura de Policía de Cerro Largo, encabezado por su titular Santiago Bitavárez. Al cierre de la presente edición el matador y varios testigos declaraban ante el juez letrado de Primer Turno, Juan Carlos Fernández, mientras crecen las conjeturas y especulaciones sobre los motivos que inspiraron al homicida. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad