Estafaban con la venta de codificadores de TV
Paralelamente con la presentación de un proyecto de ley para sancionar hasta con prisión a las personas que se vienen «colgando» de antenas de televisión codificadas ajenas, el Departamento de Prevención de Delitos, que dirige el comisario Rafael Peña, recibió una denuncia de los propietarios del canal de abonados codificados. En la misma se mencionaba claramente las constatación del hurto del codificador mediante engaño, que le permite al titular de la vivienda recibir la señal en su televisor.
Personas inescrupulosas, pero que son especialistas en la materia, visitaban a los vecinos que tenían en el techo de su casa la conocida «antenita» del televisor codificado, presentándose como «técnicos» y les decían que había una falla. Luego manifestaban que el codificador no funcionaba bien y debían retirarlo. En ese instante, le ofrecían dejarle otro que le permitiría sintonizar más canales con la ventaja de que ya no tenían que pagar más el servicio a la empresa y solamente debían hacer un desembolso de 500 pesos.
La empresa notó que varios de sus abonados habían dejado de pagar el servicio y que ahora sintonizaban el doble de canales. Los «técnicos» se llevaban el codificador del cliente a un laboratorio especializado, donde lo reformaban para recibir más canales y volvían a repetir la operación. Retiraban el que tenía otro cliente y le colocaban el reformado.
Operativos
Muchos abonados quedaron satisfechos porque dejaban de pagar la cuenta mensual del servicio por la conexión y a cambio de un solo pago se conectaban con más cantidades de canales. Esto significó una gran pérdida de clientes para la empresa y por consiguiente también de dinero. No se podía aportar el IVA y se incurría en defraudación al Estado. El personal de Prevención de Delitos ante una nueva modalidad delictiva, carente de un marco legal, notificó el caso a la jueza en lo Penal de 17º Turno, Ana Lima, quien autorizó a actuar bajo el supuesto de que se trataba de una estafa.
De tal manera se recabaron los datos necesarios sobre las empresas que se dedicaban a instalar antenas para TV codificada. En un operativo realizado ayer en la calle Paysandú se ubicó un local de alta especialización para la fabricación de codificadores caseros, que también reacondicionaban los usados y los volvían a vender. La estafa cometida se calcula en varios miles de dólares, porque quien compraba el nuevo codificador no pagaba más el servicio. De tal manera era estafado el dueño del televisor y la empresa que suministraba el servicio de TV codificada.
Dos de los propietarios de la firma ubicada en la calle Paysandú y un técnico que se encargaba de las manipulaciones con los codificadores fueron detenidos y quedaron a disposición de la magistrada. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad