Fue de visita al Comcar; lo desnudaron y lo golpearon
Según publicó LA REPUBLICA en la edición del 3 de marzo de 1999, Carlos Gabriel Pilar fue internado en el Hospital de Clínicas a raíz de una brutal golpiza propinada por seis policías de Granaderos y Coraceros.
Algunos de ellos cumplían el servicio 222 en el baile del Club Defensa Agraria, en el Paso de la Arena, lugar de los hechos. El joven recibió serias heridas y varios puntos de sutura en el ojo izquierdo, como consecuencia de un golpe con una piña americana. En aquel momento, sus familiares presentaron denuncia en el Juzgado Penal de 17º Turno.
Cuando dos amigos que estaban con él en el momento de la agresión se presentaron a declarar, los policías, que también estaban en la sede, se rieron como forma de amedrentamiento.
Nueva agresión
«El pasado jueves 2 de marzo fui a visitar a mi hermano Diego al Comcar. En la guardia estaba uno de los policías que me había agredido anteriormente. Después que me tomaron todos los datos y ya había ingresado al establecimiento, este policía y otro me hicieron pasar a una pieza para una revisación, a pesar de que ya había pasado por un detector».
«De pronto, cuando me estaba bajando los pantalones y quitándome la ropa como me pidieron, me empezaron a golpear y a dar puñetazos sin justificación alguna, lo que me provocó un hematoma en el ojo derecho. Mientras me pegaban me amenazaban de muerte si denunciaba lo que estaba pasando, y también decían que le podía pasar algo a mi hermano preso, por ejemplo durante una requisa», afirmó.
Carlos Pilar exhibe un certificado médico expedido por el médico Gustavo Costabel, que lo asistió en el Dispensario del Cerro, donde consta que presentó «golpes de puño a nivel facial y región toráxica, y contusión en región malar derecha».
Amenazas de muerte
El denunciante identificó «al policía Gerardo Leonardo Fonseca» como uno de sus agresores, quien ya lo había golpeado en la primera oportunidad. «Mientras me golpeaban me decían que si denunciaba algo me iban a seguir a cualquier parte y me iban pegar un tiro».
La hermana del denunciante, Alejandra Pilar, dijo que después de la primera agresión sufrida hace un año, toda su familia recibió distintas amenazas telefónicas.
«Llamaban reiteradamente a mi casa con amenazas de muerte. Mi padre se entrevistó en ese momento con el ministro Guillermo Stirling y el teléfono estuvo intervenido por Jefatura. No sé cómo se enteraron, pero las llamadas cesaron. A pesar de todo, quedó registrada una grabación con la voz de la persona que nos amenazaba. En las llamadas la persona siempre nos recordaba que teníamos un hermano en el Comcar al que le podía pasar cualquier cosa». «La jueza Ana Lima, que también procesó a mi otro hermano, tiene este caso desde hace un año pero hasta el momento no ha hecho nada», señaló Alejandra. «A raíz de las agresiones Carlos tiene que hacerse una operación para colocarse una lentilla, que tiene un costo de dos mil pesos, y ahora le vuelven a pegar y no podemos hacer nada». La madre de Carlos Pilar presentó la denuncia en el propio Comcar y la víctima hizo lo propio en el Juzgado Penal de 14º Turno, donde fue revisado por el médico forense.
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