Usaba su fábrica para falsificar ropa de marca
El trabajo de esta empresa permitía que muchas personas lucieran como verdaderas las camisas Polo. Tenían todos los detalles que acreditarían que realmente se trataba de la marca, pero el precio al cual las obtenían (menos de 50 dólares) y una inspección minuciosa permitirían demostrar que lo que llevaban puesto no era más que una barata camisa de origen chino.
El costo de la misma en el país con mayor mano de obra del mundo no superaría los cinco dólares. Las ganancias en Uruguay para los ejecutores del fraude eran muy importantes, según señalaron a LA REPUBLICA fuentes policiales. El detenido, un hombre 62 años, es el gerente general de la compañía.
Descubrir esta maniobra fue posible gracias a un paciente trabajo de investigación de varios meses, llevado adelante por el Departamento II de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII). Los procedimientos se iniciaron tras recibir los funcionarios información confidencial.
Allanamientos
Cumplida la instancia de recolección de información, los actuantes confirmaron varias sospechas. Llegado el momento comunicaron los avances de las pesquisas al juez competente, y se obtuvieron dos órdenes para allanar la fábrica ubicada en las inmediaciones del Hospital Pereira Rossell y un depósito de la firma en la calle Colón. Los operativos fueron realizados en la víspera, y si bien el volumen de mercadería incautada no resultó abundante, alcanzó para demostrar las irregularidades. Fueron 16 camisas las secuestradas, pero además fueron halladas las grifas, escudos y demás logotipos que plagiaban a la empresa Polo, como así también las matrices para elaborarlos.
Las fuentes explicaron que en los talleres de la fábrica se procedían a pegar estos distintivos y una vez culminada la faena se colocaba en el mercado. Las prendas fueron halladas en algunos comercios de plaza y la investigación ha demostrado que también, de un tiempo a esta parte los empresarios exportaban el producto falso a la Argentina.
En cuanto a las responsabilidades, se indicó que el gerente general sería hasta el momento el único, ya que los empleados sólo cumplían órdenes y nada tenían que ver en la decisión delictiva. El apresado y lo incautado fue remitido al Juzgado interviniente, que hoy tomará declaraciones y analizará las pruebas en su poder.
Peritajes
El magistrado posee también el peritaje a las camisas realizado por la única representante legal de Polo en Uruguay, que vino a confirmar que eran totalmente apócrifas. Una vez obtenido este elemento, la empresa autorizada a explotar la marca radicó la denuncia penal correspondiente.
El imputado enfrenta cargos por la Ley de Marcas (número 17.011), que en sus artículos 81 y 83 se refiere a este tipo de situaciones. Los que en Uruguay lucen una auténtica camisa de la marca hoy afectada deben pagar unos 120 dólares, muy lejos del precio al que eran ofrecidos los clones.
La investigación se extiende ahora a otras marcas elaboradas en ese lugar. La fábrica está instalada en Uruguay desde la década del 60, pero a finales del siglo pasado, en el medio de la crisis textil, busco aumentar sus ganancias a través de estas maniobras hoy descubiertas por Inteligencia.*
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