Conmocionó a Estados Unidos con un quíntuple asesinato
Estados Unidos amaneció ayer bajo estado de shock tras el quíntuple homicidio perpetrado por Nikolay Soltys, un joven zapatero de 27 años que había llegado desde Ucrania tres años atrás.
Soltys vivió un tiempo en el estado de Nueva York, donde no encontró trabajo. Al tanto de la precariedad laboral de su sobrino, sus tíos Peter y Galina Kurakhars –ahora sus víctimas– lo llamaron hace cinco meses para que viviera con ellos en Rancho Córdova, donde trabajaba de conserje.
Soltys se mudó a North Highlands cuando su esposa Lyuba, también de 27 años, llegó con los niños de Ucrania. Embarazada de tres meses, Lyuba comenzaba un nuevo trabajo ese lunes con la intención de ahorrar dinero para cuando naciera el bebé, según contó su vecina Larisa Kononov, que la describió como «una joven encantadora».
Soltys había sido rechazado por el ejército ucraniano por su estado mental y no tenía en su país antecedentes criminales pero sí historias de violencia doméstica. El hombre sigue fugitivo después de haber asesinado a cuchilladas a su esposa, sus tíos y dos niños, que intentaron escapar ya mortalmente heridos de la escena del crimen. El niño de 10 años corrió para encontrarse con su madre que salía a la calle ante los gritos de la gente, para morir en sus brazos. La niña de nueve años fue recogida moribunda y falleció al llegar al hospital. Ayer se encontró el automóvil Nissan Altima color plata modelo 1995 en el que Soltys huyó.
Los investigadores advirtieron a la población que el fugitivo es extremadamente peligroso. La pareja Soltys había solicitado ser miembro de la Iglesia Misionera Eslovaca Bethania (ortodoxa), pero el pastor Adam Bondaruck estaba estudiando la petición por conocer el pasado de Nikolai en Ucrania. (ANSA) *
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