En 2001 habría nueva cárcel de máxima seguridad
Con esta medida se piensa descongestionar el superpoblado Complejo Carcelario Santiago Vázquez (Comcar), llevando al nuevo penal a los reos considerados más peligrosos. Como se recordará, el ex director nacional de Cárceles, había iniciado en la última etapa de su gestión un cambio interno en el Comcar, alojando a los delincuentes primarios absolutos en el otrora conflictivo Módulo 5.
Este reacomodamiento motivó que los reclusos más conflictivos sean realojados en los Módulos 2, 3 y 4, en los que hacia fines de año pasado se registraron grandes inconvenientes tales como rotura de tejidos, asaltos a la carnicería y agresiones entre los integrantes de los distintos pabellones. Parte de estos presos serían los destinados a la nueva cárcel.
La necesidad de construir nuevos centros de reclusión quedó planteada a nivel oficial tras el motín del 15 de junio de 1999, cuando al mando del tristemente célebre Néstor Peña Otero (alias «El Rambo»), los reos del Penal de Libertad se amotinaron y tomaron rehenes. Luego del hecho, 118 presos fueron enviados a las cárceles del interior del país, que también se encontraban y encuentran superpobladas.
Llega el leasing
Uno de los reclamos de los presos para amotinarse, repetido luego en el Comcar cuando el 1 de setiembre más de mil individuos iniciaron una corta huelga de hambre, fue el tema del hacinamiento. Esta situación estaba directamente relacionada con otro de los reclamos de los reclusos: la demora judicial en el proceso penal, que lleva a que muchos procesados no tengan condena firme.
El de la superpoblación es un extremo que hasta las mismas autoridades reconocieron, por lo cual se comenzó a estudiar las posibles formas de solución. «No hay fondos para que el Estado se haga cargo de la construcción de cárceles», afirmó a LA REPUBLICA una fuentes ministerial, al momento de surgir la posibilidad de que las nuevas estructuras se hagan mediante la modalidad de leasing.
Este método implica que una determinada empresa realiza la inversión para «levantar» la nueva cárcel, y arrenda al Estado su utilización por un lapso a estipular. Vencido este tiempo, existe la opción a compra, o de lo contrario se continúa con el mismo sistema. Fuentes de la secretaría de Estado dijeron en la víspera a este medio que se están elaborando los pliegos para el llamado a licitación.
25 millones
Como se ha venido informando detalladamente, hay varios consorcios de distintos países (argentinos, españoles, franceses, puertorriqueños y estadounidenses, entre otros), que han presentado sus propuestas en el Ministerio del Interior. El pasado 17 de diciembre LA REPUBLICA informó que cada nueva cárcel, para una capacidad de 500 reclusos de máxima seguridad, de acuerdo a las propuestas que venían siendo presentadas, tendría un costo de entre 20 y 25 millones de dólares.
En un primer momento el Ministerio del Interior planteó la necesidad de construir al menos cuatro cárceles, pero en la víspera, tras su acuerdo semanal con el presidente Jorge Batlle, Stirling explicó que por el momento se concentraran los esfuerzos en la edificación de un solo establecimiento, que se ubicaría de manera lindera al Penal de Libertad.
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