El niño asesinado a fines de julio era hermano del ultimado en 2000

Destino común

El 11 de marzo de 2000 la sociedad se vio conmovida por el crimen de Nelson Fabián Carballo Batista, ultimado de un balazo en la Plaza España. El asesino también mató a la perrita del niño, con quien compartía la vida en la calle. El caso nunca fue aclarado, aunque la Policía maneja algunos elementos, entre ellos la declaración de un amigo de Nelson Fabián, quien estaría, como testigo del hecho, en condiciones de identificar al matador.

Un año y medio después (27 de julio) otro chico moría en la vía pública a manos de una persona. En la oportunidad Jorge Carballo Batista de 13 años se encontraba con dos iguales, luego de haberse fugado de una institución con la cual Iname tiene convenio. Los gurises treparon un muro existente sobre la calle Guayabos, casi Carlos Roxlo, a 40 metros de la sede del Círculo Policial del Uruguay.

La bala que terminó con la vida de Jorge hizo un recorrido levemente descendente, según las actuaciones llevadas adelante por la Dirección Nacional de Policía Técnica. La versión de los niños en aquel entonces daba cuenta de que ya se encontraban en el baldío que hay detrás del muro, y que mientras Jorge estaba apunto de pasar sintieron un disparo y vieron que su amigo caía hacia el otro lado. El lugar fue minuciosamente examinado por la Policía, no hallándose arma alguna. La declaración de los menores (que tras el hecho fueron reingresados al Iname), la falta de un arma y el recorrido de la bala motivaron que las pesquisas se concentraran en las inmediaciones del lugar del crimen.

Fue por eso que tanto personal de Técnica como de la División Homicidios investigaron las posibles ubicaciones de las que se podría haber efectuado un disparo que determinara una trayectoria como la que se tenía.

Esto originó la detención de un vecino de la zona y su hijo, a quien se le incautaron varias armas en su casa, las cuales ahora vienen siendo analizadas por Técnica. En la presente jornada declaran ante la Justicia competente.

Fabián y Jorge terminaron dramáticamente una vida de por sí dramática. Olvidados por sus padres se volcaron a la calle donde comenzaron a verse involucrados en situaciones que ameritaban, o bien la intervención policial o del Iname, donde tenían algunos ingresos.

El padre de los niños tiempo atrás había sido procesado por abandono moral. *

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