Gil, el "líder informal", era conocido por todos y por nadie
DANILO ALBIN, CANELONES
El legislador nacionalista afirmó ayer que Uruguay pierde un millón de dólares por día a raíz de las actuaciones de mafias dedicadas al contrabando, y recordó que la situación de Rivera había sido denunciada por él, con nombres y apellidos, hace cinco años.
Durante 1996, Lara realizó distintas denuncias sobre diversas maniobras, en las que se veían implicados jerarcas de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA). El 27 de noviembre de ese año, el legislador blanco había revelado a LA REPUBLICA que dos funcionarios de Aduanas habían obtenido pases en comisión para trabajar en los despachos de dos diputados, uno colorado y otro del Partido Nacional.
Ayer, a casi seis años de su denuncia, se confirmó que el aduanero Adolfo Miguel Gil Riveiro (alias «el líder informal») había cumplido funciones en el despacho del diputado del Foro Batllista Alejo Fernández Cháves, ante la solicitud del entonces diputado por ese sector, Ariel Lausarot. Fernández dijo a LA REPUBLICA que después de tenerlo dos años en comisión sin conocerle la cara no le renovó el pase.
Por su parte, Lausarot reconoció ayer su participación en el tema: «Le pedi sí que esta persona que está hoy mencionada tuviera la posibilidad de tenerlo en comisión; esto originado en un pedido que, a su vez, me hizo a mí un dirigente político del departamento de Colonia, un aduanero de ley, un gran amigo mío y de mi familia, como fue don Américo Iocco». Lausarot puntualizó que «en reunión de amigos o de aduaneros esta persona le pidió un favor a Iocco, y el me pidió a mi un favor. Entonces como yo no se lo puedo resolver le pedí al doctor Fernández Cháves. Yo tampoco conocía a este señor, lo vi una sola vez que se me apersonó a saludarme en una reunión política acá en Montevideo».
Finalmente sostuvo que esta situación «es de esos tantos favores, ‘piernas’ que se hacen, que nos hacemos mutuamente entre diputados, dirigentes políticos, entre los amigos, es eso. Mire si me voy a imaginar yo que en los sucesos de notoriedad iba a estar involucrada esta persona».
Enriquecimiento
La fachada de la lujosa casa en Rivera de Gil, que anoche permanecía prófugo, fue publicada por este matutino el 25 de abril de 1996.
Unos días antes, Lara había estado en ese departamento, donde siguió los rastros de varios funcionarios de la DNA implicados en una red de contrabando que hoy está siendo desmantelada.
En la víspera el diputado nacionalista por Canelones manifestó que las irregularidades en territorio fronterizo habían sido denunciadas penalmente a la jueza Elizabeth Anzuberro, a quien le entregó un video sobre las irregularidades.
En la cinta, recordó, se demostraba que «los funcionarios de Aduanas les avisaban a los dueños de los depósitos que iban a inspeccionarlos. Entonces sacaban la mercadería, y cuando se hacía la inspección no había nada. Después traían de nuevo la mercadería».
«Hoy se confirma la triangulación de mercadería, el manejo de la Zona Franca y el contrabando de cigarrillos de Brasil que salen de ese país, pasan por el puerto de Montevideo y luego cruzan la frontera a través de Rivera con una exoneración del 35 por ciento», resaltó.
El legislador canario preguntó «cuánto perdió el país hasta ahora por no hacer absolutamente nada» al respecto, y resaltó que, a su criterio, «se está haciendo muy poco con esta mafia, a la que hay que sumarle el lavado de mercaderías en los free shops y los 500 contenedores que, con un valor promedio de 100 mil dólares cada uno, diariamente y sin ningún tipo de control entran al puerto de Montevideo».
Vinculaciones políticas
«En todo esto no hay nada nuevo», subrayó Lara, quien destacó que «existe una rosca en torno al contrabando, que mueve millones de dólares». Dijo además que «ha quedado totalmente demostrado que hay determinados dirigentes políticos que tienen amigos en la Aduana», y razonó que «si alguien saca en comisión a determinado jerarca, alguna vinculación tendrá».
Reclamó que «en este momento tan especial para Uruguay, cuando la gente está pasando muy mal, se termine de una vez por todas con todas estas roscas», dado que por culpa del contrabando, «el Estado pierde de recaudar entre IVA e Imesi más de 375 millones de dólares al año, es decir más de un millón de dólares por día».
«De ninguna manera el movimiento de nuestro país coincide con la mercadería que ingresa por el puerto de Montevideo diariamente», afirmó, subrayando que Uruguay «es un lugar clave en estas maniobras que se están dando en Sudamérica».
A su juicio, este tipo de situaciones demuestra que la DNA «debe dejar de ser una simple dirección del Ministerio de Economía y Finanzas, pues el propio ministro Alberto Bensión está totalmente fuera de foco de todo lo que pasa en la Aduana».
Lara lamentó que la comisión especial formada entonces en la Cámara de Representantes para investigar la problemática del contrabando «nunca funcionó». *
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