Inteligencia allanó depósito en la Zona Franca de Colonia Suiza

Incautan millones de dólares en videojuegos falsificados

Esta revelación complica la situación de un hombre que fuera procesado sin prisión el pasado sábado por violación de la Ley de Marcas. En la oportunidad, y tal como lo informara LA REPUBLICA, el individuo dijo que compraba el producto sin saber que era falsificado.

Pero esta nueva intervención del Departamento II de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) permitió recabar elementos que permitirían demostrar ante la Justicia que compraba los materiales a sabiendas de que eran truchos. Fuentes del caso comentaron que hasta el momento no surgen indicios de estar ante un delito de contrabando.

De todos modos, la documentación en poder de los actuantes fue puesta a disposición de la Dirección General Impositiva (DGI) para que sea esta repartición del Ministerio de Economía y Finanzas la que determine si las importaciones que RLL realizaba eran todas legales.

Este caso podría convertirse en el más significativo –después del affaire de los cigarrillos truchos en Rivera– de los hasta ahora detectados por la DNII desde que comenzara a trabajar directamente en la lucha frontal al contrabando y delitos conexos.

El importador procesado hacía unos 10 años que había empezado con esta actividad comercial.

El olfato

Tan importante descubrimiento tuvo su génesis en la experiencia y el olfato policial demostrado por los funcionarios del Departamento II, cuando hace poco más de dos meses advirtieron algo sospechoso frente un depósito de la calle Rivadavia 1813. Varias personas cargaban en un auto jueguitos digitales para niños.

En la oportunidad estos individuos fueron indagados y al no surgir a simple vista irregularidades no hubo consecuencias. Pero en base a la información obtenida, la repartición comenzó a indagar y a medida que esto acontecía surgieron elementos que indicaban estar ante negocios irregulares.

Tan es así que la representante legal de la empresa Nintendo of America Inc. en Uruguay presentó denuncias por tener elementos que indicaban que en Montevideo se comercializaba este tipo de mercadería ilegal, perjudicando ampliamente a la empresa.

Profundizadas las pesquisas y comunicada la situación al magistrado correspondiente, se obtuvieron las órdenes para allanar dos locales ubicados en galerías de 18 de Julio, y los depósitos de la empresa implicada, aquellos de la calle Rivadavia.

El resultado de los mismos fue la incautación de mercadería por un millón de dólares, y la confirmación de que los productos eran falsos.

Para llegar a esta afirmación, la firma damnificada puso un perito a disposición de la Justicia para revisar lo incautado. Las máquinas y los juegos que comercializaba la firma tienen una «burbuja» negra que impide identificar al fabricante, además de otras particularidades.

La revelación

En aquella oportunidad RLL resultó procesado sin prisión en base a lo establecido en los artículos 81 y 83 de la Ley 17.011 (Ley de Marcas). Pero los nuevos elementos reunidos por las autoridades confirmaron las sospechas de estar ante algo aún más importante.

El pasado fin de semana los investigadores obtuvieron la orden de allanamiento para inspeccionar un depósito de la Zona Franca de Colonia Suiza (departamento de Colonia), que el empresario caído en desgracia usufructuaba.

Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA precisaron que el espacio pertenece a un usuario directo de esa zona franca, y que RLL lo arrendaba, pasando a calidad de ser un usuario indirecto del mismo. Esto implica que el titular original no está implicado en los hechos.

La inspección realizada en Colonia reveló la capacidad operativa de esta persona, que en principio aparece como el cerebro.

Centenares de cajas con productos tales como Nintendo, Polystation, SuperNintendo, Mario Bros, etcétera, fueron encontradas por los actuantes en el depósito.

Pero la clave fundamental del operativo consistió en el hallazgo de plaquetas sueltas del video juegos con aquellas «burbujas» negras que impiden identificar al fabricante.

Esto estaría demostrando que el importador sabía el origen falso de lo que compraba y que por tanto los juegos serían armados en Uruguay.

Ayer el perito argentino se hizo presente en Colonia Suiza y certificó las anomalías. El valor del material hallado se estima en unos 20 millones de dólares.

Carrera exitosa

Estos nuevos elementos serán comunicados al magistrado interviniente. Con estas nuevas actuaciones y de lo que pueda emanar del informe que eleve en su momento la DGI, el juez podría disponer nuevas medidas y rever la situación penal de RLL.

Este hombre tiene 30 años y comenzó su carrera empresarial a los 20, y desde entonces, con los jueguitos de la época, estaría al margen de la ley. En todo ese tiempo logró hacerse de una importante fortuna.

En este caso en particular operaba principalmente mediante dos sociedades anónimas, que le servían para concretar las importaciones. Una de ellas, Dunfort SA, era utilizada para traer las cargas hacia la zona franca.

El material Nintendo arribaba desde China al puerto de Montevideo y desde allí por tierra era trasladado a Colonia Suiza, para luego regresar a la capital y ser vendido en los comercios.

La otra firma, Candirel SA, eran usada para importar directamente a Montevideo.*

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