Abogado de familiares entiende que la anterior estuvo mal hecha

Piden nueva reconstrucción por crimen en Paso Carrasco

Canelones

Como se recordará, el dramático episodio tuvo lugar en la madrugada del pasado domingo 13 de febrero a la salida del local bailable «Luna Negra», ubicado en el kilómetro 25,100 de la ruta 102, en las proximidades de Colonia Nicolich.

Ese día, el joven Núñez había concurrido a divertirse tras una ardua semana de trabajo en la empresa de bebidas Limol. «Estábamos tranquilos dentro del baile. En eso entra un amigo mío y me dice que le estaban pegando a mi hermano, a quien yo había sacado porque estaba mal. Cuando salgo veo a dos policías pegándole con el palo. Pregunté qué pasaba, y ellos me dijeron que me fuera», narró a este medio Juan Manuel Gopar, quien estaba junto a Darío esa noche.

«Le respondí que él era mi hermano, y que le estaban pegando mal. Yo ya estaba como loco. En eso siento que me empujan; entonces me doy vuelta y les digo: son unos hijos de puta que están de vivos y que vienen a hacer lío adentro del baile. Me pegaron en la espalda, me tiraron al piso y me esposaron. Me cagaron a palos. Después vino un amigo, preguntó qué pasaba y lo corren. Yo le pedía por favor que llamara a mi casa y que dijera que me querían llevar preso sin saber por qué. Cuando intentaban esposarme les preguntaba por qué me iban a llevar», recordó.

El joven agregó: «En eso viene corriendo Darío y me pregunta: ‘¿qué pasa Juanma?’ Le dije que se corriera porque estaban de vivos. Mientras Darío estaba ahí parado vino un policía y le advirtió: ‘te dije que te corrieras’. Ahí sacó el arma y disparó. Mientras tanto, a mí el otro policía me seguía pegando. Cuando siento el disparo, veo que Darío se pone la mano en el cuello y sale corriendo para su casa, a donde nunca llegó. Otros botijas pidieron asistencia médica, pero los policías dijeron que no, porque estaba de vivo y que no le había pasado nada. Llegó un patrullero y me cargó a mí, en vez de atenderlo a Darío que permanecía tirado a 50 metros y se estaba yendo en sangre. En la comisaría me decían que tuviera ojo con lo que iba a decir, que yo no había visto nada y que había estado de espalda».

Hasta el momento, la Jueza Sapelli sólo ha dispuesto el procesamiento con prisión del agente que efectuó el disparo, imputado del delito de homicidio. La familia ha exigido que los demás policías «paguen por lo que hicieron».

En medio de una gran conmoción, el ministro del Interior, Guillermo Stirling, ordenó un sumario administrativo a los involucrados, quienes revestían en la Seccional 26ª de Paso Carrasco.

El pasado miércoles se llevó a cabo la reconstrucción del hecho, la cual no dejó conforme al defensor de la familia, el doctor Eber Amarillo, según confiaron fuentes judiciales a este matutino.

«En la reconstrucción faltaron testigos claves, y por ello el abogado pedirá que haya una segunda reconstrucción», dijeron las fuentes. Además, el jurista planteará a Sapelli que sean citadas a declarar más personas, «lo que podría aportar importantes elementos en el transcurso de la investigación», agregaron.

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