Inteligencia intervino en la Zona Franca de Rivera
Los investigadores tienen la certeza de estar desarrollando una investigación como hasta el momento nunca antes se había efectuado en Uruguay. Lo de ayer es el resultado de seis meses de trabajo silencioso, y viene antecedido por otras intensas pesquisas.
Los funcionarios empezaron a intervenir en las primeras horas de la mañana en coordinación con el juez riverense Miguel Basil. Ya tenían todo estudiado y por eso los resultados fueron llegando, en buena medida, como estaba previsto. En el transcurso de la jornada fueron realizados varios allanamientos en distintos puntos de la ciudad, intervenciones que estaban programadas para la detención de personas y la incautación de documentación.
Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA explicaron que entre los detenidos se encuentra el titular de la Zona Franca de Rivera, otros empresarios y despachantes de aduanas. Por su parte, los materiales secuestrados se relacionan con los movimientos del grupo y confirman aspectos que la DNII venía manejando.
Por ejemplo, que los capturados están conectados con el ex capitán de la Armada, Danilo Varela, vinculado a la línea dura durante el gobierno militar, quien se encuentra ahora procesado como la cabeza visible de una asociación dedicada a la falsificación y contrabando de cigarrillos a gran escala.
Según un informe al que accedió LA REPUBLICA, desde que Inteligencia comenzó a desmembrar al grupo organizado, van casi 50 allanamientos realizados y 28 personas detenidas. Estas cifras abarcan las incursiones realizadas en Colonia y Nueva Palmira, Rivera y Chuy durante el período que va del 10 de enero de 2001 al 8 de febrero de 2001. Son 13 los procesados hasta el momento (entre ellos un policía, un despachante de aduanas, un propietario de un local de Zona Franca de Nueva Palmira, además de Varela).
En este balance no se incluye lo actuado por la dirección nacional en diciembre de 2000 en Artigas, departamento en el cual se asestó el primer golpe a la organización. En aquel entonces se incautaron más de 700 cajas de cigarros y los procedimientos a la postre motivaron el cese del subjefe de Policía por parte del ministro del Interior, Guillermo Stirling, y la reasignación de cargos en la Jefatura por parte de su titular.
No tan en tránsito
Cuando la DNII hizo su primer desembarco en Rivera a principios de febrero de 2001, además de los resultados detallados en la infografía, se logró que por disposición judicial 25 contenedores cargados con cigarrillos fueran inmovilizados. Cada contenedor tiene capacidad para unas mil cajas, que a su vez traen 50 cartones de 10 paquetes de cigarrillos cada uno. A un precio de un dólar por atado, esta movida le reportaba a los autores al menos 12,5 millones de dólares,
Las pesquisas emprendidas desde entonces sobre los casi 13 millones de paquetes de cigarros objeto de sospechas, permitieron ahora establecer que la Zona Franca de Rivera servía como aguantadero para disfrazar el ingreso ilegal de mercadería al país, al igual que otras zonas francas.
Pero las fuentes hicieron hincapié en que esta investigación pudo comprobar claramente la maniobra: la mafia traía desde Oriente contenedores cargados con el producto y la documentación correspondiente aseguraba que la mercadería ingresaba a Uruguay «en tránsito». Esto implica el no pago de impuestos, ya que la carga hace una suerte de escala antes de continuar viaje hacia su destino final.
Pero en realidad los cigarros eran introducidos al mercado local, lo cual constituye varios delitos, entre ellos el de fraude. Una primera estimación sobre el perjuicio al fisco que tuvo esta jugada criminal arrojó que el fraude se ubicaría en torno a los siete millones de dólares. Pero la banda venía operando desde hacía muchos años.
La información y los documentos –algunos de ellos hallados en las computadoras de los implicados– que habían sido recabados entre diciembre de 2000 y febrero de 2001 posibilitó que además de confirmar este extremo se lograra concluir que el negocio de los cigarrillos ilegales circula en el Uruguay por un mismo carril. En este contexto el ex capitán era una suerte de nexo coordinador entre el exterior y los jefes de las distintas regiones del país.
El pez gordo
Una calificada fuente resaltó que es la primera vez que la Policía uruguaya detecta e investiga a fondo –con resultados–una «gran mafia» actuando en el país. Así fue definida la banda.
En este sentido se indicó que este tipo de trabajos requiere de tiempo y dedicación de los funcionarios para obtener éxito. Las fuentes agregaron que entre los detenidos de ayer se encuentran personas con mayor grado de poder dentro de la organización que el que tenía el ex capitán Varela.
Por otro lado se hizo notar que al encarar este tipo de pesquisas no es posible esperar resultados rápidos. En primer lugar porque es mucha la información que debe ser analizada, y en segundo porque es necesario, cuando llega la hora de llevar la operación al campo ejecutivo, tener precisión sobre los movimientos de cada sospechoso. Más aun teniendo en cuenta la emvergadura de esta organización edificada a lo largo de los años.
Al cierre de la presente edición los apresados venían siendo indagados y hoy brindarían su primer testimonio ante el magistrado Miguel Basil. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad