Nuevo jefe de Colonia trabajará para aclarar crímenes impunes
El jerarca subrayó en su discurso de asunción, el firme compromiso de «estudiar a fondo» los casos de homicidios acontecidos desde 1998 hasta la fecha en este departamento.
«No prometo que tengamos éxitos –advirtió Bernal–, pero sí que vamos a poner nuestro máximo esfuerzo en esa investigación». Los crímenes que aún permanecen impunes son los del joven Andrés Trigo y la taxista Susana Beatriz Bagnasco, ocurridos en Colonia del Sacramento y mediante una misma modalidad operativa.
Ambos fueron ejecutados de un certero balazo en la cabeza. Estos homicidios despertaron una ola de indignación en la sociedad local, que reclama la identificación y castigo de los autores materiales e intelectuales de esos hechos.
También sigue envuelto en un espeso manto de misterio el asesinato del delincuente Maurilio «Lilo» Martínez, en Carmelo, a pesar de que en más de una oportunidad las autoridades policiales sostenían que «estaban cerca» de capturar a los responsables.
En la misma ciudad carmelitana aún no se ha podido definir con precisión si el deceso de la joven Lucía Dubois fue suicidio o asesinato, y al igual que en los hechos anteriores, existirían fuertes sospechas de «conexiones» con «altos personajes», lo que explicaría las dificultades para avanzar en las investigaciones.
Reconciliación
El titular del Ministerio del Interior, Guillermo Stirling, presente en la asunción de Bernal, manifestó su reconocimiento a la labor desarrollada por el jefe saliente, inspector Alfredo César Garagorri.
El secretario de Estado consideró que Garagorri «reconcilió a la Policía con la sociedad de Colonia».
El jerarca aludió así al conflictivo período en el que la institución estuvo comandada por el inspector Hugo Pintos Funes, y que se tradujo en incesantes enfrentamientos con la población, fuerzas vivas y la Junta Departamental.
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