Internados por delitos comunes quisieron atacar a violadores
De acuerdo con las informaciones recabas por LA REPUBLICA en medios cercanos al caso, este fue un «desorden» más de los que ocurren periódicamente en el área de peligrosidad de ese centro de menores, ubicado en las cercanías de la ciudad canaria de Suárez.
El escenario del disturbio fue el establecimiento «Ser» de la colonia, el único que actualmente cuenta con medidas de alta seguridad, por lo que allí son internados en distintos niveles los jóvenes considerados como peligrosos (en el dos) y aquellos que cometieron delitos de índole sexual, en el tres.
Sobre las 17 y 30 del domingo diez menores pertenecientes al nivel dos intentaron acceder al sector en el que se encontraban ocho adolescentes acusados de consumar violaciones y abusos. En medio de una tensa situación, los funcionarios lograron evacuar rápidamente a los internados en el nivel tres, evitando que se produjera la reyerta.
Según señalaron fuentes del Instituto Nacional del Menor (Iname), los protagonistas de la revuelta argumentaron que quienes están internados por la comisión de delitos sexuales reciben un «mejor trato» y exigieron «igualdad de condiciones».
Seis horas más tarde, y en el marco del nerviosismo que había generado el intento de enfrentamiento, un joven del módulo dos discutió con un funcionario, al que le propinó un golpe en el rostro. El cuidador fue trasladado al sanatorio del Banco de Seguros del Estado, donde se determinó que presentaba una herida cortante en el labio superior.
Tras ese incidente, los jóvenes tomaron el control del módulo. Los jerarcas de la institución, acompañados por funcionarios y policías, lograron manejar la situación, y sobre las dos de la mañana los amotinados entregaron los fierros y elementos cortantes.
Nuevos líderes
Sergio Miglioratta, director del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj), indicó a LA REPUBLICA que en los últimos días ingresaron a la Colonia Berro algunos jóvenes con un «importante pasado delictivo» y tomaron el «liderazgo».
El jerarca de Iname afirmó además que el «violador es objeto de repulsa colectiva en cualquier centro de internación del mundo», por lo que relativizó los hechos acaecidos durante la tarde y noche del pasado domingo. Advirtió además que en estos casos existen deseos de «venganza social», tal como sucedió el pasado domingo.
Miglioratta aseguró que durante la jornada de ayer primó la «tranquilidad» en Berro, mientras que los participantes en los desórdenes fueron sancionados. Asimismo, trascendió que los cabecillas de la revuelta serían trasladados a otros centros. *
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