Marchó a prisión el asesino y rapiñero
Sobre las 16 horas de la pasada jornada el juez penal de 6º Turno dispuso que el peligroso delincuente con apodo de batracio, Raúl Marcelo Sellanes Jara, oriental de 24 años, fuera procesado con prisión por «homicidio muy especialmente agravado y rapiñas en reiteración real».
Tal como fuera anticipado por LA REPUBLICA en la edición del pasado sábado, la División Homicidios de la Dirección de Investigaciones logró ponerle fin a las andanzas de «El Rana», tras un mes de intensa búsqueda. Estaba requerido por el crimen del sereno Juan Andrés Alvez, de 55 años, quien murió tras varios días de agonía producto del ataque a balazos del que fue objeto.
El sangriento episodio había ocurrido sobre las seis de la mañana del pasado 13 de junio. Alvez había concluido su labor y se dirigía como todos los días a la parada de ómnibus con la intención de llegar a su casa.
Pero Sellanes Jara y otros individuos le interceptaron el paso para rapiñarlo, y como el trabajador resistió el golpe lo atacaron a tiros con un revólver calibre 38.
Homicidios ya tenía identificado al autor material del crimen, pero no fue posible capturarlo rápidamente (a pesar de haber realizado dos allanamientos) ya que, sabiéndose buscado, comenzó a vivir como nómade. La primera de estas inspecciones se realizó en las inmediaciones de la Cruz de Carrasco, y si bien «El Rana» ya no estaba, los funcionarios incautaron un arma y objetos que le habían robado al sereno: entre ellos una matera y un reloj.
Nómade sangriento
Además de no pernoctar más de un día en un mismo lugar para despistar a la Policía, el criminal se volcó de lleno al delito. Durante el mes que estuvo prófugo cometió casi una rapiña por día. La gran mayoría en Montevideo (unas 22) y algunas en Canelones (5).
El pasado viernes de mañana se concretó un operativo en la zona de Puntas del Indio, que culminó con la captura del buscado tras un breve intercambio de disparos. Se le incautó una pistola calibre 22.
Una vez en Jefatura, Sellanes fue indagado, oportunidad en la que confesó el homicidio y reveló día y objetivos de sus atracos.
Ese mismo viernes los funcionarios lograron recuperar dos motos robadas con violencia por el confeso maleante. Y mientras se procura la ubicación de sus otras víctimas y la recuperación de la mayor cantidad de valores posible, Sellanes pasó a la órbita judicial.
En la tarde del sábado el magistrado se trasladó a la zona de Oncativo y Camino Carrasco para reconstruir el crimen del sereno, y ayer el juez adoptó la medida reseñada. A su vez, Sellanes debe terminar de cumplir condena en Canelones, ya que al momento del crimen estaba fugado de la cárcel de ese departamento. También deberá prestar testimonio en los próximos días por las rapiñas cometidas en ese territorio. *
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