Policías regresarán a las calles de la tercera ciudad brasileña
Un tercio de la fuerza policial de la tercera ciudad más grande de Brasil se comprometió ayer sábado a retomar sus tareas, un día después que el ejército fuera desplegado para combatir el crimen y los saqueos por la falta de vigilancia a cuenta de la huelga policial.
Dos mil soldados llegaron a la zona de Salvador y unos 300 se desplegaron el viernes en un esfuerzo para sofocar la creciente ola delictiva, tras días en que pandilleros y delincuentes ocuparan edificios policiales y aprovecharan la ausencia de las autoridades para arrasar calles desérticas.
El despliegue militar que siguió a una escalada de violencia en la que 11 personas resultaron muertas entre el jueves y el viernes, puso presión a la policía para que un tercio de sus 28.000 efectivos regresaran a sus puestos y reanudaran las gestiones salariales.
Si bien no se mencionó cuándo culminaría la huelga policial de forma total, los funcionarios estatales liberaron a dos líderes huelguistas, quienes habían sido arrestados, y acordaron no despedir a otros tantos.
«Entendemos que la Policía debe regresar a las calles, no por el gobernador, sino por los residentes de Bahía», dijo Isidoro de Santana, uno de los oficiales liberados.
La huelga policial tiene lugar en todo el estado noreste de Bahía, pero el epicentro de las refriegas se originó en la ciudad colonial de Salvador, en la costa atlántica. *
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