Policías brasileños advierten sobre huelga
Morales, también diputado estadual en San Pablo por el partido del presidente Fernando Henrique Cardoso, sostuvo: «En varios estados me están pidiendo que convoque a una huelga en todo el país para unificar nuestros reclamos».
«Yo estoy en contra de la huelga de policías.
Pero, la presión es muy fuerte», dijo Morales, quien viajó a Salvador, en el nordeste brasileño, para negociar con el gobernador César Borges el levantamiento de un paro que ya dura once días y ha convertido a esta ciudad en tierra de nadie.
El cabo y diputado Morales sostuvo que, si no se produce un acuerdo con las autoridades bahianas, «representantes policiales de todos los estados nos vamos a reunir el martes en Salvador para analizar los medidas a tomar».
Los policías bahianos ganan unos 230 dólares y reclaman un aumento del ciento por ciento, mientras que la última oferta del gobierno local es una mejora del 20 por ciento.
En San Pablo, el sindicato policial rechazó ayer la oferta de aumento salarial del gobernador Geraldo Alckmin, del 10 por ciento.
Los policías paulistas, que exigen una mejora salarial del 41 por ciento, dijeron que no convocarán a una huelga, «aunque esa hipótesis no está descartada», según señaló Paulo Fortunato.
En todos los estados, la Policía está dividida en Policía Militar, la más numerosa, equivalente a los efectivos policiales comunes de cualquier país, y la Policía Civil, detectives.
Cada una de estas categorías tiene su sindicato, que por lo general presentaban posturas incompatibles.
La novedad es que en varios estados estos sindicatos han unificado sus reclamos, multiplicando su capacidad de presión frente a los gobiernos locales.
El mes pasado hubo sendas huelgas policiales en los estados de Pernambuco, también en el Nordeste, y Tocantins, en el Norte.
El gobierno del presidente Cardoso, tal como lo había hecho en Tocantins, decidió el envío de 1.500 soldados del Ejército para garantizar la seguridad en Salvador y en las principales ciudades del interior de Bahía.
El principal reclamo de los policías es salarial, pero también exigen una mayor libertad en las tareas sindicales.
La Constitución brasileña prohíbe a los policías el uso de la huelga como método de presión.
«El problema prioritario nuestro es el hambre», señaló el principal líder de los policías bahianos, Crispiano Daltro. Daltro está afiliado al izquierdista y opositor Partido de los Trabajadores, cuyo líder histórico es Luiz Inácio «Lula» Da Silva.*
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