Aclaran accidente en el Obelisco con omisión de asistencia
El accidente se registró el pasado sábado de madrugada en la intersección de 18 de Julio y bulevar Artigas. Allí un auto embistió al joven estudiante Sebastián, Rafael Quinteros Bentos, oriental de 20 años.
La víctima quedó tendida en el piso, mientras que los causantes del siniestro se dieron rápidamente a la fuga. Sólo dos muchachas pudieron ver la escena, y fueron quienes dieron el alerta.
El muchacho fue trasladado al Hospital de Clínicas, donde aún hoy permanece internado en grave estado. Información confidencial recibida en la Seccional 1ª dio cuenta a principios de semana de esta situación.
Las testigos fueron ubicadas, y se bien se mostraron proclives a colaborar, la indignación por el hecho y la preocupación por la suerte del muchacho, les había impedido recabar muchos datos.
Fuentes policiales explicaron a LA REPUBLICA que las jóvenes sólo pudieron ver que eran tres los ocupantes del auto (Toyota o BMW), que su color era blanco, y que la chapa empezaba con las iniciales B 11.
Pocos pistas para empezar. Pero sin embargo, los funcionarios de la Seccional 1ª se percataron que el inicio de la chapa (B11) corresponden a los autos de alquiler.
Recorrieron varias arrendadoras buscando autos blancos como los descriptos, pero sin resultados. Pidieron a los encargados que si alguien devolvía un auto similar, con síntomas de haber sido chocado, dieran cuenta.
También les dijeron que era probable que sobre el posible choque, los clientes dijeran que habían embestido a un perro.
Así paso el miércoles próximo a las 18 y 30 y se avisó a la policía. Los actuantes se trasladaron al lugar y arrestaron a dos individuos, SJSH, oriental, casado de 42 años y GCF, oriental de 34.
Estos negaron toda vinculación, manteniéndose en la posición de que habían atropellado a un perro. El auto tenía el parabrisas roto, y al ser sometido a peritajes, se hallaron restos de sangre humana.
Esta fue comparada con la de la víctima. Pero ante las evidencias, SJSH, terminó por confesar haber participado en el hecho, alegando que se dio a la fuga porque la tercera ocupante del vehículo era una mujer, y no precisamente su esposa. Tenía miedo que lo descubriran.
Ayer fueron conducidos ante el juez, a donde volverán hoy en caracter de demorados. Las fuentes destacaron que el esclarecimiento del caso se logró gracias al «trabajo conjunto» de las testigos, el aporte fundamental de la arrendadora y la dedicación policial a pesar de las pocas pistas iniciales.
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