
Fue durante los controles rutinarios existentes en el centro de reclusión de San José que en la mañana del domingo se descubrió esta situación. La protagonista, una mujer de 45 años, habÃa concurrido con la intención de visitar a su hijo y, a la luz de los hechos, a entregarle droga.
Pero la mujer, al tanto de los controles con detectores de drogas y armas que se emplean en el establecimiento, habÃa ideado un ardid que en esta ocasión, según sus propias palabras, no le dio resultado. Fuentes carcelarias consultadas por LA REPUBLICA explicaron que la visitante llegó con dos bolsos que colocó en el Sector de Recepción de Visitas para que fueran analizados por el instrumental apropiado.
Luego de pasar por ellos los funcionarios a cargo de esa unidad realizaron una inspección ocular que no arrojó irregularidades. No obstante, en circunstancias en que la mujer fue a acomodar sus bolsos, los efectivos advirtieron movimientos sospechosos. Ella se agachó como para cerrar los bártulos e introdujo un paquete en uno de ellos, ya que posteriormente le tocaba a ella la revisación.
Ante la actitud de esta persona los policÃas procedieron a revisarle nuevamente el bolso, oportunidad en la que hallaron un “ladrillo” de 465 gramos de marihuana y una “piedra” de 59 gramos de la misma droga. Adheridas con cinta al trozo más grande del alucinógeno habÃa tres sierras cortadas a la mitad, lo cual provocó aún más preocupación en las autoridades.
Al constatarse la existencia de esta sustancia, y siguiendo las disposiciones vigentes, se dio comunicación a la Dirección General de Represión del Tráfico IlÃcito de Drogas (Dgrtid), concurriendo al penal dos oficiales de la Brigada Nacional Antidrogas, brazo ejecutor de la dirección mencionada.
En esa oportunidad los especialistas pesaron la marihuana en la balanza que habÃan llevado y labraron el acta de incautación. Posteriormente se dio paso a la Justicia Letrada de San José, cuyo magistrado dispuso su procesamiento con prisión y su alojamiento en la cárcel departamental maragata.
Las autoridades de Libertad procuran establecer ahora a ciencia cierta si la droga estaba destinada en su totalidad al hijo de la mujer.
Pero lo que más preocupó, asà lo indicaron las fuentes, fue el tema de las sierras, ya que podrÃan ser destinadas a la comercialización interna para cortar barrotes o para armas de fabricación casera. En este sentido se hizo hincapié en que si los dichos de la mujer –sobre que no era la primera vez que realizaba esta maniobra– son ciertos, no hay que descartar que estén circulando más elementos de éstos entre los presos.
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